Los objetivos del Plan de Igualdad son el pilar central sobre el que descansa todo el contenido del mismo, puesto que surgen de las conclusiones del diagnóstico de situación previa de la empresa u organización en materia de igualdad y determinan las medidas y acciones que se deben llevar a cabo para corregir las situaciones y problemas de desigualdad detectados.

En esta entrada veremos sobre qué áreas deben incidir los objetivos de un Plan de Igualdad y cómo deben definirse.

Objetivos generales

En el Plan de Igualdad diferenciaremos dos tipos de objetivos: los objetivos generales y los objetivos específicos.

Los objetivos generales son aquellos objetivos globales del Plan de Igualdad, que se deben ir cumpliendo con el desarrollo del propio Plan durante su tiempo de vigencia (que no puede ser superior a 4 años). Estos objetivos, de los que podemos decir que son las líneas maestras del PIO, deben abarcar aquellos aspectos más genéricos sobre los que es necesario actuar para corregir situaciones de desigualdad.

En función de las conclusiones de su informe del diagnóstico de situación, cada empresa definirá sus propios objetivos generales, que podemos agrupar en las siguientes tres categorías.

Garantizar la igualdad de trato y oportunidades de mujeres y hombres en la empresa

Se deben establecer medidas encaminadas a promover y garantizar la igualdad de trato y oportunidades de mujeres y hombres en lo que respecta a los procesos de selección, la retribución, la formación, el desarrollo de la carrera profesional, la promoción y las condiciones de trabajo, de manera que toda la plantilla goce de un trato igualitario y las mismas oportunidades en función de su puesto de trabajo, su desempeño, su experiencia y sus habilidades, evitando discriminación por razón de sexo.

Integrar la perspectiva de género transversalmente en la cultura de la compañía

Para asegurar la eliminación de cualquier tipo de discriminación por razón de sexo, así como el acoso sexual, la perspectiva de género debe integrarse de manera transversal en toda la cultura de la compañía. De manera que se promueva una cultura organizacional sensible al género, capaz de difundir los valores de igualdad que se aplican en los principios de la empresa.

Es decir, desde los procesos de selección y contratación, los códigos de conducta, de vestimenta (si los hay), de formación y promoción, la comunicación interna y externa, los procesos de toma de decisiones, hasta la publicidad, los valores o los productos o servicios que se comercializan, deben aplicar la perspectiva de género, para asegurar que no se cae en nuevos desequilibrios o desigualdades o se transmiten mensajes y una imagen que puede fomentarlos, tanto dentro de la empresa como de cara a la sociedad.

Homogeneizar criterios de igualdad y perspectiva de género en todas las áreas de la empresa

En línea con lo anterior, debe ser uno de los objetivos del Plan de Igualdad homogeneizar criterios de igualdad y perspectiva de género en las áreas de la empresa, desde la dirección, pasando por todos los departamentos, con especial foco en Recursos Humanos, ya que desde aquí se marcarán muchas pautas dirigidas a mejorar la situación de igualdad en la empresa.

A través de estos criterios se debe acabar con la infrarrepresentación de géneros en determinados puestos de trabajo o categorías profesionales, garantizar el acceso en igualdad a la formación de la empresa, promover procesos de selección y promoción en igualdad para evitar tanto la segregación vertical como la segregación horizontal y promover el uso de un lenguaje no sexista en todas las comunicaciones de la empresa, tanto internas como externas, entre otros.
objetivos plan de igualdad

Objetivos específicos

Los objetivos específicos de Plan de Igualdad surgen de los objetivos generales, puesto que de cada objetivo general pueden salir uno o más objetivos específicos, para los que se propondrán medidas y acciones concretas, junto a un calendario de ejecución de las mismas, para ir consiguiendo el cumplimiento de los objetivos generales.

Es decir, los objetivos específicos sirven para «hacer más manejables» y alcanzables los objetivos generales, ya que a través del cumplimiento sistemático de los objetivos específicos, se va logrando alcanzar el objetivo general propuesto.

De la misma manera que con los objetivos generales, los objetivos específicos variarán según la empresa, puesto que la situación de igualdad no es la misma en todas. En cualquier caso, podemos agruparlos en las siguientes áreas.

Garantizar la igualdad retributiva de los puestos: igual valor, misma remuneración

Para alcanzar una igualdad efectiva, es necesario garantizar la igualdad retributiva de los puestos de trabajo, de manera que a igual valor, misma remuneración en aquellas áreas donde se hayan detectado desigualdades salariales por motivos de género.

Facilitar la conciliación de la vida personal y laboral de las personas que integran la plantilla

Se deben implantar medidas que faciliten la conciliación de la vida personal y laboral de todas las personas que integran la plantilla, teniendo en cuenta las necesidades y situaciones particulares de todos los trabajadores y trabajadoras de la empresa, así como las necesidades de la propia compañía. Estas medidas deben también fomentar la corresponsabilidad.

Las medidas de conciliación deben darse a conocer a toda la plantilla y no deben depender ni de género, ni de antigüedad.

Favorecer la incorporación de mujeres a la empresa y su acceso a puestos de responsabilidad

Si se detecta una infrarrepresentación de mujeres en la empresa, así como en los puestos de responsabilidad, se deben aplicar medidas encaminadas a corregir estas situaciones, favoreciendo, desde el departamento de RR. HH. la contratación de mujeres, la formación y la promoción de las empleadas que ya forman parte de la organización.

El objetivo es garantizar un acceso en igualdad a tanto los puestos de trabajo que se vayan abriendo como a los puestos de responsabilidad de la compañía, de manera que haya equilibrio entre mujeres y hombres,

Una de las formas de conseguir este objetivo es, precisamente, promoviendo la formación de las empleadas, facilitándoles su acceso a cursos de formación en liderazgo y dirección.

Adquirir el compromiso de garantizar la igualdad retributiva cuando se detecten desigualdades por cuestión de género

La auditoría retributiva forma parte del Plan de Igualdad y debe servir para detectar cualquier tipo de desigualdad salarial motivada por razones de género. El objetivo aquí es comprometerse a corregir dicha situación aplicando las medidas correctoras que sean necesarias para ello, garantizando lo que ya vimos antes, a igual valor del puesto de trabajo (iguales funciones, responsabilidades y desempeño), igual retribución.

Promocionar la salud laboral de las empleadas desde una perspectiva de género

La prevención de riesgos laborales y el cuidado de la salud formar parte de las obligaciones de cualquier empresa; uno de los objetivos del Plan de Igualdad pasa por aplicar la perspectiva de género a esas materias, puesto que los problemas de salud relacionados con el trabajo y los riesgos laborales que pueden enfrentar mujeres y hombres no tienen por qué ser necesariamente los mismos.

En concreto, se pone el acento en las mujeres embarazadas, pero este no debería ser el único aspecto relacionado con la salud de las empleadas a tener en cuenta.

Promover evaluaciones recurrentes del principio de igualdad y su aplicación en la empresa

De nada sirve elaborar un Plan de Igualdad si entre sus objetivos no figura la promoción del principio de igualdad y la evaluación de su aplicación en todos los ámbitos de la empresa.

Se debe promover a través de acciones de comunicación y formación la igualdad oportunidades en todos los niveles de la empresa y evaluar de forma periódica la consecución de este objetivo a través, por ejemplo, de cuestionarios o entrevistas.

Emplear formas de comunicación internas y externas no sexistas

Para ayudar a eliminar concepciones sexistas, se debe tomar como objetivo implementar métodos de comunicación interna y externa que no usen terminología sexista, empleando para ello lenguaje y expresiones no sexistas en todos los documentos y comunicados de la empresa.

¿Cómo definir objetivos concretos para nuestro Plan de Igualdad?

Para poder definir cualquier objetivo del Plan de Igualdad es imprescindible llevar a cabo antes el diagnóstico de situación en materia de igualdad de la empresa u organización, puesto que sus conclusiones nos dirán en qué áreas es necesario aplicar correcciones para acabar con desequilibrios o desigualdades existentes. Es decir, de las conclusiones del informe del diagnóstico surgirán los objetivos en materia de igualdad que la empresa debe alcanzar.

Establecidos los objetivos generales y específicos, se determinarán las medidas y acciones correctoras que son necesarias aplicar para poder cumplirlos, dentro de un plazo de tiempo definido. Y se destinarán los recursos humanos y materiales necesarios para poder llevarlas a la práctica.

¿Cómo evaluar si un Plan de Igualdad ha cumplido con los objetivos marcados?

Para poder evaluar el desempeño de cualquier medida o acción tomada para corregir una situación de partida, es necesario establecer indicadores de desempeño y el Plan de Igualdad y sus objetivos no es diferente.

Para evaluar si se han alcanzado los objetivos propuestos en el Plan de Igualdad, en el propio plan se deben haber definido los indicadores que se usarán para medir el desempeño y aplicación de las medidas destinadas a conseguir dichos objetivos. Estos indicadores se usarán en las evaluaciones periódicas y finales establecidas en el calendario de ejecución de cada medida y de evaluación de cada objetivo marcado.

Las empresas tienen libertad para definir y diseñar los indicadores de desempeño con los que poder medir y evaluar la consecución de los objetivos específicos y generales recogidos en el Plan de Igualdad.

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