El diseño e implementación de un Plan de Igualdad es un proceso que debe pasar por diferentes etapas. En esta guía te hablamos sobre las fases de un Plan de Igualdad, en qué orden se deben desarrollar y en qué consiste cada una de ellas. Siguiendo estos pasos, tendrás la base para el desarrollo de un programa eficaz.

¿Cuántas fases tiene un plan de igualdad?

Para que un Plan de Igualdad se desarrolle de forma efectiva y de acuerdo a la normativa vigente, ha de pasar por diferentes etapas. Estas son:

  1. Compromiso de la empresa y creación de la Comisión de Igualdad
  2. Diagnóstico
  3. Elaboración y aprobación del plan
  4. Implantación de las medidas
  5. Registro del Plan de Igualdad
  6. Evaluación

En total, consta de seis fases, todas y cada una de ellas imprescindibles para que el Plan de Igualdad se desarrolle con éxito. Puedes consultar otros requisitos en nuestro artículo sobre cómo hacer un Plan de Igualdad.

Fases Plan de Igualdad

Fases del plan de igualdad

A continuación vemos más en profundidad el Plan de Igualdad y sus fases, así como las recomendaciones para abordarlas de la manera correcta. ¿Estas preparado? Pues vamos allá.

Fase 1: La fase de compromiso y creación de la Comisión negociadora

La fase de compromiso del Plan de Igualdad es la que inicia todo el proceso. Consiste en que la dirección de la empresa debe adoptar el compromiso de integrar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres de forma transversal en la organización. Para ello, ha de comprometerse a crear las políticas necesarias y a dotar de los recursos necesarios para el desarrollo del plan. Además, el compromiso ha de comunicarse a toda la plantilla.

Una vez que se ha adoptado el compromiso, llega el momento de crear la Comisión de Igualdad o Comisión negociadora. Esta comisión será la encargada de realizar el diagnóstico de situación y negociar las medidas a implantar.

La Comisión de Igualdad debe estar constituida conforme a los siguientes principios:

  • Ha de estar formada de forma paritaria entre la representación de los trabajadores y la empresa. Podrá haber un máximo de 6 miembros por cada una de las partes
  • La representación legal de los trabajadores podrá ser ejercida mediante Comités de empresa, Comités intercentros o secciones sindicales.
  • Si los trabajadores no cuentan con representantes legales en la empresa, serán asistidos por una comisión formada por los sindicatos más representativos del sector de actividad en el que la empresa desarrolle su actividad, y que tengan potestad para formar parte de la comisión negociadora.
  • En el caso de que existan varios centros pero no todos tengan representación, la comisión se integrará por los representantes legales de los centros que sí tengan representación, y por los representantes sindicales de aquellos que no la tengan. En este caso, la Comisión de Igualdad podrá estar formada por un máximo de 13 miembros por cada parte.
  • Respecto a los miembros que integren la comisión por parte de la empresa, se recomienda que sean personas con influencia pertenecientes a diferentes áreas y que tengan poder sobre la toma de decisiones internas en la organización..

Fase 2: Realización de un diagnóstico de la situación

Una vez que se ha adoptado el compromiso y se ha creado la comisión, la siguiente fase de un Plan de Igualdad es realizar un diagnóstico de situación en la empresa.

Para realizar la fase de diagnóstico se procederá a recoger la mayor cantidad posible de datos que reflejen la realidad laboral de la empresa y las posibles diferencias entre la situación de hombres y mujeres. En este punto se podrá recurrir a herramientas de recogida y análisis de datos como cuestionarios, entrevistas, etc.

Los datos han de desglosarse por sexo, edad, grupos y categorías profesionales, nivel de estudios, antigüedad, modalidad contractual, etc. Asimismo, se deberán analizar otros procesos relacionados con la gestión de recursos humanos, como las políticas de contratación, promoción interna, acceso a puestos directivos, conciliación laboral y familiar, etc.

El diagnóstico del Plan de Igualdad ha de aplicarse en todos los ámbitos de la empresa, atendiendo especialmente a las irregularidades detectadas en materias como la retribución salarial, la infrarrepresentación femenina, las condiciones de trabajo o la prevención del acoso por razón de sexo.

En definitiva, la fase de diagnóstico de un Plan de Igualdad tiene los siguientes objetivos:

  • Detectar todas aquellas prácticas de la empresa que suponen una discriminación de las mujeres.
  • Determinar las metas a conseguir en la erradicación de dichas desigualdades, y proponer las medidas para alcanzarlas.
  • Crear un punto de referencia para el desarrollo de Plan de Igualdad y analizar la evolución de su implantación.

Fase 3: Elaboración y aprobación del plan

Una vez que se ha elaborado el diagnósticos y se cuenta con toda la información necesaria, llega el momento de elaborar el Plan de Igualdad.

En este punto se determinan las medidas que se deben adoptar para cumplir los objetivos propuestos. A la hora de decidir cada una de las actuaciones se deben tener en cuenta factores como:

  • Cuál es su finalidad.
  • A qué grupos concretos va dirigida.
  • Quiénes se deben encargar de poner en marcha las medidas y velar por su cumplimiento.
  • Qué herramientas o recursos se necesitarán para implantar la medida.
  • Durante qué plazo de tiempo se van a aplicar.
  • Cómo se realizará el seguimiento y qué criterios se van a usar para su evaluación.

Por ejemplo, imaginemos que durante la fase de diagnóstico se ha detectado que en una determinada área de la empresa existen muchos más hombres que mujeres. Entonces, la empresa tendría que tomar medidas para subsanar este hecho, siguiendo el razonamiento de los puntos anteriores:

    • Finalidad: reducir la desigualdad entre hombres y mujeres en un 20%.
    • A quién se dirige: el área concreta de la empresa donde existe dicha desigualdad.
    • Quién se encarga: el departamento de recursos humanos.
    • Medidas, herramientas y recursos: desarrollar procesos de selección en los que se otorgue preferencia al grupo infrarrepresentado.
    • Duración de la medida: 6 meses hasta la siguiente evaluación.
    • Evaluación: KPIs e indicadores relativos al % de hombres y mujeres en esa área de la empresa.

Fase 4: Implementación de las medidas planificadas

La fase de implantación del Plan de Igualdad supone pasar de la teoría a la práctica, es decir, aplicar de forma efectiva todas las medidas que se han elaborado en base al diagnóstico previo.

Durante esta etapa es básico comunicar a toda la plantilla la existencia del plan y las actuaciones que se van a llevar a cabo.

Se han de ejecutar las acciones previstas, velando en todo momento porque se desarrollen conforme a lo acordado y enfocándolas al cumplimiento de los objetivos previstos.

Durante el desarrollo de esta etapa se ha de proporcionar información clara y detallada sobre la aplicación de las medidas, con la finalidad de que se cuenten con los datos suficientes para la fase de evaluación.

Fase 5: Inscripción del Plan de igualdad

Es obligatorio inscribir el Plan de Igualdad en el Registro de Planes de Igualdad de las Empresas. Se deberá hacer en la Comunidad Autónoma y ante la autoridad laboral competente en cada caso. Para ello se recurrirá a la aplicación REGCON, del Registro y Depósito de convenios colectivos, acuerdos colectivos y planes de igualdad.

A través de esta aplicación, la inscripción del Plan de Igualdad se hará de forma telemática. Es imprescindible aportar toda la documentación necesaria, las actas realizadas por la comisión negociadora, así como la firma del plan por las partes involucradas.

Paso 6: Evaluación de las medidas tomadas

La última de las fases es la evaluación del Plan de Igualdad. En este punto llega el momento de medir el desempeño de las medidas propuestas y la consecución de los objetivos.

A través de la fase de evaluación se aplican indicadores para comprobar si las medidas aplicadas han sido efectivas y han alcanzado los objetivos propuestos durante el desarrollo del plan.

Esta fase resulta imprescindible para conocer el nivel de éxito alcanzado por las medidas llevadas a cabo. En base a sus resultados, las actuaciones se pueden mantener, ampliar, corregir, eliminar o modificar de cara al futuro.

La periodicidad de estas evaluaciones quedará determinada en el propio Plan de Igualdad o por la Comisión de Igualdad. En cualquier caso, la normativa señala que, como mínimo, se han de realizar dos evaluaciones, una intermedia y otra al término del plan.

Esto ha sido todo en nuestro artículo sobre Fases Plan de Igualdad. Si tienes dudas respecto a cualquiera de estas etapas, en Grupo Atico34 tenemos la solución. Ponte en contacto con nosotros y descubre cómo podemos ayudarte a elaborar tu Plan de Igualdad de forma efectiva.

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