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Compliance

Compliance ambiental. ¿En qué consiste y por qué es tan importante?

El desarrollo sostenible y el cuidado y respeto al medio ambiente ha ganado mucho protagonismo en los últimos años dentro del ámbito empresarial. Por ello, muchas organizaciones están implantando sistemas de compliance ambiental para garantizar el cumplimiento normativo en esta área. Pero, ¿qué es el compliance medioambiental y por qué es cada vez más importante para las empresas?

¿En qué consiste el Compliance ambiental?

Generalmente, cuando se define qué es el compliance se suele hacer referencia al cumplimiento de las normas internas de una organización y la prevención de delitos económicos como el blanqueo de capitales o delitos contra la Hacienda Pública.

Sin embargo, en los últimos tiempos el concepto de compliance se ha ido ampliando hasta abarcar otras áreas. Un ejemplo de ello es el llamado compliance medioambiental.

La emisión de gases de efecto invernadero, la contaminación del suelo, agua y aire o la deforestación son solo algunos de los efectos negativos que las actividades de las empresas pueden ocasionar al medio ambiente.

La relación entre compliance y medio ambiente tiene su pilar fundamental en la creación de pautas de actuación dentro de la empresa que favorezcan el cuidado ambiental y el desarrollo sostenible.

Hay que tener en cuenta que el incumplimiento de las normas sobre medio ambiente puede acarrear sanciones muy elevadas para las empresas, por lo que la prevención de este tipo de delitos se ha convertido en una de las prioridades de las organizaciones.

Consecuencias del incumplimiento normativo en materia medioambiental

El incumplimiento de las normativas medioambientales pueden tener consecuencias económicas para las empresas. En este sentido, aquellas organizaciones que causen daño al medioambiente deberán asumir los costes e implantar las medidas necesarias para reparar dicho daño.

Por otra parte, las organizaciones que provoquen efectos negativos en el medio ambiente a causa del incumplimiento normativo, también se puede enfrentar a consecuencias jurídicas y penales, que pueden ir desde la imposición de sanciones económicas, la suspensión de sus actividades durante un determinado plazo de tiempo, la imposibilidad de acceder a ayudas o subvenciones e incluso, en los casos más graves, la disolución de la persona jurídica.

Tampoco se pueden olvidar las consecuencias que la comisión de este tipo de delitos podría tener para la reputación de la empresa. Hoy en día el respeto al medio ambiente es una cuestión muy valorada, por lo que caer en delitos medioambientales podría suponer la pérdida de confianza de clientes, socios, inversores y de la sociedad en general.

Alcance de la Norma ISO 14001 2015

La norma ISO 14001 fue implantada en el año 2015. Se dio a las empresas un plazo de tres años para adaptarse a esta nueva norma, por tanto, desde septiembre de 2018 esta es la normativa medio ambiental vigente y las empresas ya no podrá auditarse en base a la antigua ISO 14001 de 2008.

El objetivo de la norma ISO 14001 2015 es establecer un marco normativo para la protección del medio ambiente y la prevención de delitos ambientales por parte de las empresas. A su vez, las empresas fijarán sus propias metas, como pueden ser el cumplimiento de todas las obligaciones legales, implantar sistemas de mejora continua y la optimización de las comunicaciones internas acerca de cuestiones medioambientales.

Para poder llevar a cabo estas medidas, la norma ISO 14001 señala una serie de requisitos:

  • Conseguir el compromiso de todas las áreas de la empresa.
  • Contar con la implicación de los altos directivos.
  • Aprovechar todas las oportunidades para mitigar los impactos perjudiciales para el medio ambiente.
  • Identificar y tratar los riesgos ambientales que puedan ser provocados por la empresa.
  • Integrar las cuestiones medioambientales dentro de la estrategia general de la empresa y tenerla en cuenta en las tomas de decisiones.

Razones para contar con un sistema de compliance ambiental efectivo

La implantación de un sistema de compliance ambiental efectivo es beneficioso para la compañía en diferentes aspectos. Principalmente, ayuda a evitar sanciones, refuerza la responsabilidad social corporativa de la marca y contribuye a mejorar la reputación de la empresa.

Ayuda a evitar sanciones

El compliance penal ambiental es muy importante para la empresa en el sentido de que puede prevenir la imposición de multas o sanciones que pueden ser muy perjudiciales para la organización. Estas sanciones puede ir desde multas económicas, hasta la restauración de los recursos naturales afectados, pasando por la pérdida de subvenciones, la inhabilitación temporal o incluso el cierre de la empresa. Y todo ello sin contar que, en los casos más graves, la empresa se podría enfrentar a responsabilidades penales.

Incide en la responsabilidad social corporativa

Las organizaciones, sobre todo las de cierta envergadura, tienen la obligación de contribuir positivamente a su entorno y a la mejora de las condiciones de vida de la comunidad. Para cumplir con su responsabilidad social corporativa es fundamental que las empresa comiencen por implantar políticas de desarrollo sostenible, esto es, lograr un crecimiento económico sostenido sin ocasionar perjuicios en su entorno.

Mejora la reputación de la empresa

El cumplimiento normativo en materia ambiental también contribuye a mejorar la imagen de la empresa de cara al exterior, por ejemplo, frente a clientes, inversores, socios o incluso frente a las administraciones públicas. No hay que olvidar que el cuidado del medio ambiente es un valor muy al alza hoy en día, y que puede abrir muchas puertas a las empresas.

Cómo crear un Modelo de Prevención de Delitos Penales de Seguridad y Medio Ambiente

Para crear un plan de compliance ambiental es necesario seguir una serie de indicaciones:

Realizar un análisis organizativo:

  • Elaborar un mapa de riesgos para identificar los riesgos que podrían afectar a la organización.
  • Organizar los riesgos en base a la probabilidad de que se produzcan y de la gravedad de las consecuencias que podrían ocasionar.
  • Establecer mecanismos internos para la detección y control de riesgos ambientales.
  • Desarrollar planes de acción para mejorar los sistemas de prevención de riesgos ambientales.

Implantación de medidas:

  • Redactar un manual que incluya las líneas y pautas de actuación enfocadas al cuidado del medio ambiente.
  • Usar programas de compliance que permitan desarrollar el plan de forma efectiva.
  • Poner en marcha un sistema interno de denuncias con una estructura definida y que permita investigar las denuncias de manera efectiva y oportuna.
  • Formar al personal de la organización sobre la normativa medioambiental y las pautas a seguir para garantizar el cumplimiento normativo.

Seguimiento del plan:

  • Se han de realizar evaluaciones periódicas para comprobar la efectividad de las medidas impulsadas, detectar fallos en la implantación del plan y perfeccionarlo de cara al futuro.

Para implantar este plan de compliance en la empresa será imprescindible contar con la figura del compliance officer, que sería el encargado de velar por el cumplimiento normativo dentro de la empresa.

En definitiva, el compliance ambiental es solo una de las formas que adopta el cumplimiento normativo dentro de las empresas pero, dada la importancia que ha adquirido el cuidado del medio ambiente en las últimas décadas, se ha convertido en algo imprescindible para cualquier organización.