Conoce Atico34 - Solicita presupuesto
Redes Sociales

Privacidad en redes sociales

Facebook, Twitter, Instagram, TikTok… Las redes sociales se han expandido por internet hasta el punto de que cientos de millones de personas las usan todos los días. Sin embargo, muchas personas las utilizan sin pensar en las consecuencias que podría tener un uso indebido de las mismas. Por ello, en este artículo te hablamos acerca de la privacidad en redes sociales, qué riesgos presenta y cómo evitarlos.

Riesgos de privacidad en las redes sociales

Existen muchos usuarios que no se dan cuenta (o no se quieren dar cuenta) de la relación existente entre privacidad y redes sociales. En estas plataformas se comparten fotos, vídeos, opiniones y muchas otras píldoras de información que pueden ser vistas por terceros. El problema es cuando esta información contiene datos personales sobre el usuario, información que además podría hacer en manos de terceros con intenciones poco legítimas.

La pérdida de privacidad en las redes sociales es un problema que afecta a millones de personas. Algunas de las razones pueden ser la rápida expansión de las mismas, la falta de regulación existente acerca de su uso, o la escasa conciencia de muchos usuarios acerca de los peligros que puede causar un uso indebido de este tipo de plataformas.

Aunque nadie está a salvo de estos peligros, existen determinados grupos de población que son especialmente vulnerables, entre los que se encuentran los menores de edad o las personas con escasa experiencia en internet o con este tipo de plataformas.

Lo peor es que la invasión de la privacidad en las redes sociales puede tener consecuencias muy negativas para los usuarios, ya que existen determinadas prácticas malintencionadas que pueden poner en peligro la seguridad de sus datos e incluso sus datos pueden ser obtenidos con el objetivo de cometer delitos.

A continuación vemos algunos de los principales peligros para la privacidad en internet, en concreto en las redes sociales.

Phishing o suplantación de identidad

El phishing consiste en la suplantación de la identidad de un individuo, haciéndose pasar por este en las redes sociales. Esto puede acarrear consecuencias muy graves, sobre todo si esta información se emplea con fines maliciosos, como por ejemplo, atentar contra su honor o la propia imagen, o para suplantar la identidad del individuo para acceder a sus cuentas bancarias, entre otros peligros.

Estafas online

Existen personas malintencionadas que utilizan las redes sociales para ponerse en contacto con personas potencialmente vulnerables, como pueden ser personas en una edad avanzada y poca experiencia en las redes sociales, con el objetivo de realizar engaños y estafas. Un modus operandi habitual de los estafadores es hacerse pasar por otra persona para ganarse la confianza de su víctima y hacer que le envíe dinero de forma voluntaria con algún tipo de pretexto, como un préstamos para un negocio que prometen devolver.

Spam y publicidad no deseada

Cuando no se protege la privacidad en las redes sociales es probable que los datos lleguen a terceros que los utilizarán con el objetivo de enviar publicidad o comunicaciones comerciales no deseadas, tanto en las propias redes sociales como al correo electrónico del usuario. Este tipo de comunicaciones son molestas pero no tienen por qué ser peligrosas, pero también pueden serlo. Por ejemplo, puede ocurrir que el spam se utilice para enviar al correo archivos infectados que contienen virus o malware.

Stalking

Las redes sociales son un instrumento perfecto para aquellas personas que están obsesionadas con otras y que buscan seguir sus pasos a cada instante. Este tipo de personas se denominan stalkers y espían a otras personas en la sombra, en ocasiones con intenciones maliciosas.

Sextorsión

Una práctica bastante común en las redes sociales es el sexting, o el intercambio de imágenes de carácter sexual o subido de tono. Esto, en un principio, no tiene por qué ser un delito, pero entraña muchos peligros. Nunca se sabe dónde pueden acabar ese tipo de vídeos o fotografías. Por ejemplo, si caen en manos indeseadas podrían utilizarse para la llamada sextorsión. que consiste en solicitar dinero o favores sexuales de la víctima a cambio de no hacer públicas dichas imágenes. Los menores de edad son especialmente vulnerables ante este tipo de prácticas, que podrían tener consecuencias muy negativas, como por ejemplo que esas imágenes acaben en redes de pornografía infantil.

Resulta evidente que la falta de privacidad en las redes sociales es uno de los aspectos más polémicos de este tipo de plataformas. Sin embargo, también es cierto que son los propios usuarios quienes pueden poner en práctica determinadas actitudes o actuaciones para mantener la privacidad y seguridad en las redes sociales.

Cómo mantener la privacidad en redes sociales

Ya hemos visto que existen numerosos riesgos para la privacidad en las redes sociales. Por ello, resulta importante conocer a fondo cómo funcionan este tipo de plataformas y qué tipo de actitudes debemos evitar en ellas. A continuación te damos 10 consejos sobre cómo debe manejarse la privacidad en las redes sociales.

Gestionar quién puede ver tu perfil o tus publicaciones

Una de las razones que explican por qué no hay privacidad en las redes sociales es porque muchos usuarios no filtran quién puede tener acceso a su perfil o sus publicaciones. Todas estas plataformas como Facebook, Twitter o Instagram permiten elegir si la cuenta es pública o privada, con el fin de elegir si queremos que cualquier pueda ver lo que se publica, o si queremos restringir ese derechos solo a los usuarios de confianza.

Administrar bloqueos de usuarios

Otra de las opciones de privacidad de las redes sociales es bloquear a aquellos usuarios que no queremos que tengan ningún tipo de acceso a nuestras publicaciones, sea por el motivo que sea (por ejemplo, un comportamiento inadecuado o el envío continuo de spam.

Decidir quién puede enviarte solicitudes de amistad

Las personas que tenemos entre nuestros grupos de contactos pueden ver el perfil o las publicaciones del usuario. Sin embargo, es frecuente que en las redes sociales nos envíen solicitudes de amistad personas que no conocemos de nada. En esos, casos, lo más prudente es hacer caso omiso a este tipo de peticiones, o incluso administrar quién puede enviar solicitudes de amistad (por ejemplo, solo personas con las que tengamos contactos en común).

Gestionar quién te puede etiquetar o quién puede publicar en tu muro

También es habitual que una persona aparezca etiquetada en el muro de otro usuario que le ha etiquetado, con lo cual mucha más gente puede tener acceso a su imagen u otro tipo de información. Por ello, es recomendable ir a las opciones de privacidad en las redes sociales y decidir quién puede publicar en nuestro muro o si nos pueden etiquetar para aparecer en el muro de otros.

Poner límite al acceso de otras aplicaciones a tu perfil

Las redes sociales pueden ofrecer funciones extra que requieren aceptar permisos para que otras aplicaciones accedan a nuestro perfil. También es nhabitual usar programas o apps que permiten entrar en ellas a través del perfil de las redes sociales. En este sentido, es importante tomarse un tiempo para decidir qué aplicaciones tienen acceso a nuestros datos y otorgar permiso solo a aquellas que consideremos imprescindibles y seguras.

Visibilidad de anuncios

Es frecuente que las redes sociales muestren a los usuarios publicidad de anunciantes, promociones y otras comunicaciones comerciales. Pero, ¿sabías que desde las opciones de privacidad también puedes decidir si quieres recibir este tipo de anuncios?

Elegir si quieres que tu perfil se vea en los motores de búsqueda

Otra acción que puedes hacer para mantener tu privacidad en las redes sociales y, en este caso, fuera de ellas, es impedir que la información del perfil o las fotografías publicadas en las redes sociales puedan aparecer en otras webs, principalmente en los motores de búsqueda como Google.

Cambiar la privacidad de las fotografías

Esto es especialmente útil en redes sociales donde se comparten principalmente fotografías, especialmente en Instagram. Estas plataformas están obligadas a dar la opción al usuario de elegir quién puede ver sus fotografías, por ejemplo, hacerlas públicas, solo para sus contactos, o también para contactos de sus contactos.

Habilitar o deshabilitar comentarios en las publicaciones

Elegir quién nos puede dejar comentarios en nuestras publicaciones es otra manera de mantener la privacidad en redes sociales. Al igual que ocurre en las fotografías, podemos decidir si queremos que cualquiera nos pueda dejar comentarios, si solo pueden hacerlo nuestros contactos o, directamente, deshabilitarlos por completo.

Activar o desactivar la información sobre la ubicación

En algunas redes sociales se ofrece información acerca de la ubicación del usuario, por ejemplo, dónde se tomó esta o aquella foto. Si no quieres que el resto de usuarios sepan dónde estás o dónde has estado, lo más recomendable es desactivar esta opción.

En definitiva, la privacidad en redes sociales es una cuestión mucho más seria de lo que parece. Uno de los grandes problemas en este sentido es que una gran cantidad de usuarios utilizan estas plataformas sin preocuparse por los riesgos que pueden tener para su privacidad y seguridad. Nuestra recomendación es que te tomes un pequeño tiempo en las opciones de privacidad de las redes que utilices, y que las configures a tu gusto, siempre teniendo en cuenta la importancia de proteger tus datos personales.