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Suplantación de identidad ¿Qué es? ¿Cómo evitarlo?

La suplantación de identidad es un problema al que cada vez más gente se enfrenta. El crecimiento de internet, las redes sociales y, en general, el auge de la era digital, ha provocado que los hackers o agentes con intenciones maliciosas tengan cada vez más puertas abiertas para usurpar la identidad de otros.

En Grupo Atico34 nos preocupamos por tu integridad personal y por el respeto a tu privacidad. Por ello, te explicamos en qué consiste la suplantación de identidad, los métodos más habituales de usurpación de identidad, cómo protegernos y cómo denunciarlo.

¿Qué es la suplantación de identidad?

La suplantación de identidad es una actividad malintencionada que consiste en hacerse pasar por otra persona por diversos motivos: cometer algún tipo de fraude, obtener datos de manera ilegal, cometer ciberbullying o grooming (conseguir la confianza de un menor para poder abusar sexualmente de él).  El ejemplo más típico de suplantación es crear un perfil falso en las redes sociales para poder comunicarse con otras personas haciéndose pasar por ella.

Por lo general se suele tender a pensar que las únicas personas a las que se suplanta su identidad son personas famosas, como por ejemplo políticos o celebrities. Esta es una idea incorrecta, ya que cualquier identidad de un usuario anónimo corre el riesgo de ser suplantada. El número de personas que han denunciado una suplantación de identidad ha crecido exponencialmente en los últimos años.

La suplantación de identidad es un delito que consiste en hacerse pasar por otra persona con el objetivo de conseguir algún beneficio al que no se tendría acceso si se conservase la identidad real.

Son varias las consecuencias de la suplantación de identidad, desde «simples» molestias, hasta serios problemas legales. Y es que esta, especialmente la suplantación de identidad digital, se ha convertido en uno de los principales problemas relacionados con la seguridad a los que se enfrentan algunos usuarios de servicios de correo, como pueden ser Gmail u Outlook, o en las redes sociales como Twitter y Facebook.

¿En qué consiste la suplantación de identidad?

La suplantación de identidad es hacerte pasar por otra persona concreta, es decir, usurpar la identidad de esa persona (nombre, imagen, nick, avatar, cuenta de usuario, etc.), para hacer creer a los demás que somos esa persona.

Existen diferentes formas a través de las cuales puede suplantarse la identidad de una persona. Actualmente, lo más habitual es llevar cabo la suplantación de identidad en Internet, como, por ejemplo, la suplantación de identidad en redes sociales, en las que o bien se crea un perfil con el nombre y la imagen de la persona a la que se quiere suplantar, o bien se roba un perfil de usuario ya existente para usurparlo.

Sin embargo, aunque Internet y las nuevas tecnologías han apoyado el auge de este tipo de conductas o ciberataques (como es el caso del phishing), existen otras formas de hacerse pasar por otra persona (o entidad), de ahí la importancia de la protección de datos para organizaciones y particulares.

Cabe señalar que, aunque más adelante hablaremos del delito de suplantación de identidad, no todos los casos de suplantación de identidad son considerados delito. De manera que en Internet se pueden clasificar los casos de suplantación de identidad según sus características, para ver con más facilidad a qué tipo de pena o sanción jurídica puede estar expuesto el suplantador:

  • Si la suplantación solo consiste en la creación de un perfil falso en el que no se añade ningún tipo de información personal de la víctima, la única acción legal que se puede llevar a cabo es notificar el caso a la red social que esté implicada para que proceda a la eliminación de ese perfil. No está considerado delito suplantar únicamente el nombre de una persona si no incluye además alguna imagen.
  • Si se crea un perfil falso y además se utilizan datos de la víctima, como una fotografía, se está vulnerando el derecho a la propia imagen de la persona, que se encuentra en el artículo 18 de la Constitución Española.
  • Si alguien accede al servicio de un usuario haciéndose pasar por él, estará infringiendo la ley al traspasar la barrera de la privacidad de la persona. Además, el atacante estará cometiendo un delito de descubrimiento y revelación de secretos, al haber utilizado alguna técnica no legal para acceder al servicio de ese usuario, como el robo de contraseña o entrar en sistemas informáticos.

tipos suplantacion identidad

Tipos y casos de suplantación de identidad

Ahora que ya sabemos qué es la suplantación de identidad, vamos a ver qué casos y tipos de suplantación de identidad son más habituales, dependiendo del medio usado para llevarlo a cabo.

Suplantación de identidad DNI

La pérdida o sustracción del DNI es una vía abierta a la suplantación de identidad. Es algo que a todos nos puede pasar en un momento dado. A esto hay que sumar una tendencia actual, que es enviar una imagen o copia del DNI a través de Internet, una técnica que se emplea para hacerse con los datos del documento de la víctima en una supuesta venta o trámite.

La suplantación de identidad a través del DNI puede tener consecuencias muy negativas para la víctima; no solo la posible falsificación del documento para usarlo con intenciones maliciosas, sino que con él, el suplantador podría darse de alta en algunos servicios, acumular deudas a nombre de la víctima, que podrían hacer que se la incluyera en las listas de morosos como ASNEF (lo que imposibilita pedir un préstamo o darse de alta en una compañía telefónica) o tener consecuencias más graves, como un desahucio.

Lo mejor en estos casos es poner siempre una denuncia por pérdida del DNI, pero no es la única medida que puedes tomar.

Firma

Otro de los métodos más habituales de suplantación de identidad es la falsificación de la firma. En el código penal esta infracción se engloba dentro de la falsificación documental.

Suplantar o falsificar la firma de otra persona se considera delito siempre y cuando dicha firma se haya utilizado para obtener algún tipo de beneficio económico (o causar un perjuicio). Por ejemplo, para la compra de un inmueble o para efectuar el pago de deudas.

Tarjeta de crédito

Las nuevas tecnologías e Internet también han hecho que resulte más fácil la suplantación de identidad a través de las tarjetas de crédito. El objetivo es robar a las víctimas o usar sus tarjetas para cargar gastos. Podríamos decir que es un tipo de suplantación de identidad en banco.

Existen diferentes técnicas y modos de llevar a cabo esta usurpación de identidad, que cambian y evolucionan a la velocidad de las nuevas tecnologías, pero podemos englobarlas en dos categorías principales: fraudes con tarjeta no presente y fraude de tarjeta presente.

Los segundos son quizás de los más conocidos, si bien, cada vez son menos habituales. Consiste en clonar la tarjeta al pasarla por un dispositivo que almacene su información para luego poder usarla para cargar otras compras (por ejemplo, cuando pasamos la tarjeta en un TPV al pagar en un restaurante o incluso al introducirla en el cajero automático).

Mientras que los fraudes con tarjetas no presentes se han extendido y convertido en comunes en los últimos tiempos. La estafa se realiza a través de Internet, utilizando correos electrónicos de phishing. Los estafadores envían estos correos presentándose como una institución creíble (tu banco, una administración pública, etc.) para poder robar nuestra información personal o financiera a través de un enlace con malware (programa malicioso).

Si tenemos la más mínima sospecha de que se está usando una de nuestras tarjetas de crédito, lo más recomendable es ponernos en contacto con nuestro banco para cancelarla y denunciar el robo ante la policía.

Teléfono

La suplantación de identidad por teléfono es más común de lo que se piensa. La realidad es que se pueden contratar servicios con empresas de telefonía y telecomunicaciones en general facilitando unos simples datos personales: con el nombre, DNI, domicilio y número de cuenta la mayoría de veces basta, y no se suelen pedir datos adicionales.

A poco que os deis una vuelta por los foros o páginas de incidencias de compañías telefónicas, veréis mensaje como «me han suplantado la identidad…», por ejemplo, en el que usuarios se quejan de se está usando su identidad para contratar servicios que ellos no han solicitado, pedir duplicados de tarjetas SIM o incluso nuevos terminales.

Encontramos los casos más numerosos de suplantación de identidad en Orange y Movistar, pero ninguna de las grandes se libra y podemos encontrar quejas de suplantación de identidad en Jazztel y Vodafone también.

Por lo general, las compañías tienen foros o formularios de incidencias para poder denunciar o reclamar estas suplantaciones de identidad telefónica, además, también podemos llamar directamente a sus números de atención al cliente. Pero también podréis poner la denuncia por suplantación de identidad ante la Guardia Civil o la Policía Nacional. Además, también es conveniente denunciar el caso frente a las autoridades de consumo.

Otra solución puede ser informar a la compañía telefónica de que se ha producido una suplantación de identidad. Si no hacen caso, se le puede remitir la información con la denuncia de la Policía y Consumo. También se puede solicitar ayuda a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), enviando la documentación pertinente.

Suplantación de identidad a través de la SIM

Para poder realizar estos fraudes, los delincuentes necesitan nuestros datos, que pueden obtener de diferentes maneras, como estamos viendo en este artículo. Y una de las cosas que pueden hacer con estos datos es pedir un recambio de nuestra tarjeta SIM. Con que tengan los datos suficientes, como el DNI, podrán solicitar ese duplicado con el que tendrán acceso a muchos más datos personales y cuentas de servicios, como bancarios, de streaming, redes sociales… Todo ello a través de la verificación en dos pasos, que se asocia a nuestro número de teléfono y este está en nuestra SIM.

Así que una vez tengan el duplicado de la SIM, aparte de dejarnos sin teléfono, podrán suplantar nuestra identidad, robarnos datos y dinero. Todo ello a través del teléfono y con solo pedir recuperar la contraseña de alguno de los servicios que tenemos vinculados a la verificación en dos pasos.

suplantación de identidad

La suplantación de identidad en Internet

La suplantación de identidad a través de Internet se puede realizar de muchas y muy variadas maneras. Los hackers roban los datos de los usuarios para utilizarlos en su propio beneficio. Las intenciones pueden ser muy variadas y existen muchas formas de aprovecharse de las brechas de seguridad en la Red.

Uno de los métodos más usados es el spam. Consiste en enviar una gran cantidad de publicidad no deseada al usuario, con el objetivo de que pinche en el contenido y redirigirle a una web falsa controlada por el hacker, este método se llama phishing, con el objetivo de robarle sus datos personales, cuenta corriente, etc.

Las redes sociales no se libran de este problema y el robo de identidad en ellas está a la orden del día. Usurpar la identidad de alguien en una red social en sí mismo no es un delito (o, al menos, todavía no lo es), el delito estará en lo que se haga con ese perfil robado o suplantado (como ya vimos más arriba).

  • Correo electrónico / email

La suplantación de la identidad a través del email es uno de los métodos más habituales que usan los estafadores para cometer diferentes delitos, desde «secuestrar» nuestro navegador (redirigiéndonos continuamente a otra página maliciosa) y pedirnos dinero a cambio para «liberarlo», pasando, como ya vimos, por el phishing para sustraernos datos financieros o personales, hasta a través de nuestras cuentas de Gmail u Outlook (por ejemplo) para hacerse pasar por nosotros en nuestras comunicaciones.

A nadie se le escapa lo pernicioso que puede llegar a ser cada uno de esos ejemplos y el daño que puede causarnos incluso en nuestra vida profesional y personal, sin descartar los posibles delitos que se puedan cometer usando nuestra cuenta de correo electrónico.

Esta suplantación ha sido y sigue siendo (pese a las advertencias) una de las formas más habituales para hacerse con datos personales de las víctimas.

  • Facebook

Hay dos formas de llevar a cabo la suplantación de identidad en Facebook, bien mediante la creación de un perfil falso empleando nuestro mismo nombre y con una foto nuestra, bien hackeando nuestro perfil.

El primer caso sin duda puede traernos más de un quebradero de cabeza, sobre todo porque normalmente la intención del suplantador es causarnos algún mal utilizando nuestro nombre. Generalmente, son «fáciles» de denunciar y eliminar, ya que la red social permite verificar la cuenta para comprobar que se trata de un perfil auténtico.

El segundo caso puede traernos más problemas, porque lo más normal es que nuestro acceso al perfil quede bloqueado por el hacker, que tendrá acceso pleno a toda la información, datos, fotos y vídeos que tengamos subidos en nuestra cuenta de Facebook.

Si nos hackean nuestra cuenta de Facebook, aparte de intentar recuperarla por los medios que propone la propia red social, deberemos denunciar el hecho ante la misma y las autoridades, para lo que debemos reunir toda la información posible (mensajes y capturas de pantalla).

  • Twitter

El hackeo de cuentas de Twitter también es algo, por desgracia, bastante habitual. Lo normal es que nos llegue un correo electrónico o un mensaje directo desde una cuenta que aparentemente pertenece a Twitter, en el que nos advierten de algún tipo de problema con nuestra cuenta.

En él nos invitan a pinchar en un enlace para resolver el problema y este nos lleva a una web que reproduce el diseño de la red social, donde nos harán introducir nombre de usuario y contraseña. Una vez hayamos hecho eso, nuestra cuenta estará perdida y en manos del hacker para que haga con ella lo que quiera.

Pero la usurpación de identidad en Twitter puede convertirse en delito si quien tiene el control de la cuenta la usa para causar daño (delitos de amenazas, acoso, injurias, etc.), o ha tomado posesión de cuentas de perfiles oficiales, de marcas registradas o patentes si se hace pasar por ellas.

Como en el caso de Facebook, si suplantan tu identidad en Twitter y no puedes recuperar el control de tu cuenta, debes denunciarlo ante la propia red social y las autoridades.

  • Instagram

Aunque lo más habitual es que la suplantación de identidad en Instagram afecte a personajes famosos o populares, nadie está exento de que le pueda ocurrir. Desde la creación de un perfil falso usando los datos de la víctima, hasta el propio hackeo de la cuenta, los problemas derivados de este tipo de usurpación de identidad pueden ser graves, empezando por que se puedan cometer delitos en nuestro nombre.

Pero la usurpación de identidad en Instagram, al ser una red social tan asociada a la imagen, puede ser en sí misma un delito penado en el Código Penal español, ya que usar la imagen de un tercero sin su consentimiento se considera un atentado contra el derecho a la intimidad, el honor y la imagen.

La recomendación, como en los casos anteriores, es denunciar ante la propia red social y las autoridades del robo de la cuenta o la suplantación de identidad en una cuenta fraudulenta.

  • Casas de apuestas

Las casas de apuestas también lidian con los problemas derivados de la suplantación de identidad. Nos referimos a las apuestas online, ya que existe un porcentaje no pequeño de usuarios que apuestan a través de Internet con una identidad falsa. El problema está en que para poder jugar online debemos tener una cuenta de usuario verificada y con nuestros datos.

Así que se ha creado todo un mercado negro de compra-venta de cuentas verificadas de casas de apuestas. Los motivos detrás de esto son evitar los límites en cuentas, el amaño de partidos y apuestas ilegales, el incumplimiento de las condiciones o términos de uso, el blanqueo de dinero o el uso por parte de ludópatas.

Estos últimos utilizarían la cuenta verificada de algún amigo o familiar para suplantar su identidad en la casa de apuestas y poder seguir jugando, con todas las consecuencias legales, de salud y personales que conlleva.

  • WhatsApp

La suplantación de identidad en WhatsApp se lleva a cabo secuestrando la cuenta del usuario, normalmente tiene un fin económico, es decir, chantajear al dueño de la cuenta para recuperarla a cambio de que pague una cantidad de dinero, pero también puede usarse con otros fines.

El proceso implica también que los cibercriminales se hagan pasar por un contacto de la víctima, para conseguir que esta les envíe el código de verificación para instalar WhatsApp en otro dispositivo.

¿Qué consecuencias tiene la suplantación de identidad?

La suplantación de identidad tiene consecuencias negativas y, en algunos casos, muy serias, tanto para quien es víctima de este tipo de delito como para quien lo comete (como podéis ver un poco más adelante, en las penas con las que se castiga).

Pero centrándonos en las consecuencias de la suplantación de identidad para las víctimas, señalamos:

  • Robo de dinero
  • Clonación de tarjetas bancarias
  • Compras online hechas con nuestro dinero
  • Robo de datos
  • Falsificación de documentos
  • Contratación de servicios a nuestro nombre o el de la empresa
  • Solicitud de préstamos a nuestro nombre o el de la empresa
  • Comisión de estafas o fraudes con nuestro nombre o el de la empresa
  • Robo de cuentas de usuario
  • Daños a nuestra reputación e imagen (tanto a nivel personal como empresarial)
  • Sufrir acoso y humillaciones en redes sociales
  • Daños psicológicos (como consecuencia de algunas de las anteriores)
  • Problemas legales derivados de la comisión de estafas, fraudes, delitos, deudas, etc., que quedan a nuestro nombre o el de la empresa

Como veis, el que alguien se haga pasar por nosotros, usando para ello nuestros datos personales, es un, como decíamos, un tema serio, del que se pueden derivar problemas tanto económicos como reputacionales, por lo que en cuanto tengamos la sospecha de estar siendo víctimas de una suplantación de identidad, debemos denunciarlo y ponerlo en conocimiento de las autoridades, además tomar aquellas otras medidas de seguridad que puedan ser necesarias (como la cancelación o bloqueo de cuentas y tarjetas bancarias).

¿Qué tipo de delito es la suplantación de identidad?

¿Qué dice de la suplantación de identidad el Código Penal? ¿Es un delito? Lo cierto es que el Código Penal no habla de suplantación, sino del delito de usurpación de identidad, regulado en los Títulos X, XI y XII.

Pero eso no quiere decir que no podamos clasificar como delito la suplantación de identidad, aunque debemos tener en cuenta algunos matices, puesto que la Ley no establece una normativa homogénea sobre qué hacer en caso de ser estafado causa de una suplantación de identidad, sino que impone sanciones o penas en función de cada caso particular, dependiendo de la acción llevada a cabo por el infractor y el perjuicio causado.

En Internet se pueden crear perfiles falsos con diferentes fines, como por ejemplo cometer delitos como amenazas, estafas, injurias, calumnias, etc. Todos ellos delitos tipificados en el Código Penal, cuyas penas dependerán de la acción realizada.

Las sanciones y penas dependerán del tipo de acción llevada a cabo a través de la suplantación de identidad. En cualquier caso, para considerar la suplantación de identidad un delito, debe haber algún tipo de beneficio económico para quien lo hace o inducir a error a otra persona o entidad y que esto le lleve a realizar alguna acción que le perjudique a él o un tercero.

Para hablar propiamente de delito claramente tipificado en el Código Penal, en su artículo 401, tendríamos que hablar de robo de identidad o delito de usurpación de estado civil o de identidad, mediante el cual una persona se apropia de la identidad de otra, haciéndose pasar por ella para acceder a recursos y beneficios, actuando en el tráfico jurídico simulando ser la persona suplantada.

Penas por suplantación de identidad

Una persona puede recibir penas y/o multa por suplantación de identidad de muy diversa consideración, teniendo en cuenta diversos factores:

  • El tipo de delito que constituye (vulnerar el derecho a la intimidad, honor, etc.).
  • La ventaja o beneficio económico que se haya obtenido del mismo.
  • Extensión en el tiempo del comportamiento.
  • El perjuicio para la víctima.
  • Comportamiento reincidente.

Por ejemplo, la suplantación para cometer un delito de estafa puede ir de 1 a 3 meses de cárcel para estafas menores de 400 euros, y prisión hasta 3 años si supera los 400 euros.

Por otro lado, si se usurpa la identidad de otra persona para atentar contra su honor o revelar secretos personales, las penas pueden ir desde multas de 12 a 24 meses y penas de prisión entre 1 y 4 años.

Prevenir evitar suplantacion identidad

Cómo prevenir o evitar la suplantacion de identidad

Cómo prevenir o evitar la suplantación

Después de ver todas esas formas de usurpar la identidad y los fines para los que se puede usar, no está de más saber cómo prevenir la suplantación de identidad. Para ello podemos tomar una serie de medidas que reduzcan el riesgo de que alguien se haga pasar por nosotros o nos roben datos para usarlos de manera fraudulenta.

  • Procurar no dejar fotocopias del DNI o cualquier otro documento de identidad desatendidas o en manos de extraños.
  • Darse de alta en el fichero DER (Documentación Extraviada y Robada). Al incluir el DNI en este archivo, hace que las compañías establezcan protocolos de seguridad adicionales para evitar la suplantación de identidad.
  • Informarnos de qué es la suplantación de identidad mediante phishing y otras técnicas de robo de datos a través del email.
  • Configurar la privacidad de nuestros perfiles lo máximo posible.
  • Utilizar contraseñas fuertes (largas y alfanuméricas) y que no contengan datos relacionados con cumpleaños, nombres de familiares, direcciones, etc.
  • Renovar las contraseñas cada cierto tiempo.
  • No compartir fotos o vídeos comprometidos para evitar posibles chantajes futuros.
  • Revisar la política de privacidad y las condiciones del servicio al que queremos acceder.
  • Asegurarnos de que el sitio donde realizamos compras por Internet es seguro (la dirección debe empezar por https:// y tener un candado cerrado en la barra del navegador).
  • No dejar el móvil desatendido en lugares públicos.
  • No conectarse a WiFi públicas o que no sean de confianza.
  • No publicar datos de forma abierta en la Red.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si me han suplantado?

Lo primero que debes hacer es poner una denuncia por suplantación de identidad ante las autoridades. Independientemente de dónde estén suplantando tu identidad y a través de qué medios, debes denunciarlo ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. Lo segundo, si se trata de un robo de datos bancarios, deberás cancelar todas tus cuentas o, al menos, pedir al banco que las bloquee.

Lo fundamental es tomar las medidas necesarias para evitar males mayores.

¿Tengo derecho a que me indemnicen?

Cuando se considera probado que existe un fraude o hecho delictivo, podría ser que la víctima del mismo tuviera derecho a una indemnización por suplantación de identidad. La vía penal tiene como objetivo principal castigar al infractor, por lo que para solicitar dicha indemnización habría que ir por la vía civil.

En este caso, la indemnización también puede variar en función de diversos factores, principalmente el perjuicio ocasionado a la víctima.

Por otra parte, en los casos en los que se haya producido la sustracción de una tarjeta de crédito, será necesario interponer una denuncia, y una vez celebrado el juicio, acudir a la entidad bancaria correspondiente con la resolución judicial. En ese caso, el seguro del banco se encargará de abonar la cantidad robada.

Igualmente, deberemos acudir a los tribunales si por causa de suplantación de identidad se nos introduce en un archivo de morosos. La indemnización se calcula en base al perjuicio causado por incluirse en el archivo y el daño moral que se haya podido derivar del mismo.

¿Cómo puedo evitar que me suplanten en una compañía telefónica?

La mejor manera de evitarlo es asegurándote de que tus datos personales no circulan sin control por ningún lado, es decir, no compartas datos sensibles (como DNI y similares) en Internet y ten cuidado cuando tomes fotos y las subas a la Red de que no aparezcan ese tipo de datos en las imágenes.

¿Cómo evito que me usurpen en las redes sociales?

Es muy importante que siempre sospechéis de mensajes directos en el que la supuesta red social os advierte de algún problema con vuestra cuenta y os invita a pinchar en un enlace para solucionarlo. Lo más seguro es que sea un medio fraudulento para hacerse con vuestra cuenta de usuario y vuestra contraseña.

Recordad que ni Twitter ni Facebook ni Instagram van a pediros mediante un enlace que resetéis vuestras contraseñas o usuarios, si no que lo que aconsejan es que lo hagáis a través de la administración de vuestro propio perfil.

¿Es un delito hacerlo en WhatsApp?

El que se considere delito o no la suplantación de identidad en WhatsApp dependerá lo que el suplantador haga con esa cuenta. En principio podríamos estar hablando de revelación de secretos, ya que se puede haber accedido de manera fraudulenta a la cuenta, también de la violación del secreto de las comunicaciones (sí, leer los mensajes de otra persona no es legal). Y sí los datos o imágenes de la persona afectada se usan con algún fin malicioso, podríamos hablar de un delito contra la propia imagen, especialmente protegido por el artículo 18 de la Constitución Española.

Y, como consejo final, te recomendamos que tengas mucho cuidado con los datos que introduces en Internet y a qué personas se los cedes. Nunca sabes quién puede hacer uso de ellos y con qué intenciones.

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