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¿Qué datos personales nunca debes compartir en Internet?

Muchas veces, compartimos datos personales en Internet sin darnos cuenta del posible riesgo que puede implicar; en muchas ocasiones no sabemos quién está realmente al otro lado de la pantalla o hasta dónde puede llegar esa información o esa foto que hemos publicado en Facebook. En este artículo hemos listado una serie de datos personales que no debes compartir en Internet, para mantener más segura tu privacidad.

Estos son los datos personales que no debes compartir en Internet

El uso de Internet se ha popularizado en las últimas décadas y ya tenemos generaciones que podemos considerar nativas digitales. La mayoría sabemos movernos y gestionarnos en la Red, sin embargo, existen riesgos de los que a veces somos poco conscientes (especialmente los más jóvenes), como que Internet es ese gran patio de vecinos donde todo lo que se publica o comenta puede viajar muy rápido y muy lejos y causarnos más de un quebradero de cabeza.

Además de llegar a quién sabe dónde dicha información, tampoco podemos saber en qué manos puede caer y qué uso se puede hacer con ella (extorsión, suplantación de identidad, ciberacoso…). Y otro problema, lo difícil, casi imposible, que es lograr hacer desaparecer de Internet algo publicado en ella, una copia de esa imagen comprometida, de ese vídeo íntimo, de ese tweet desafortunado, pueden seguir circulando eternamente en la Red, solo es necesario que una persona haya guardado una copia.

Datos que nunca compartir en internet

Por ese motivo es tan importante saber qué datos personales no debemos compartir en Internet, ya sea en redes sociales, páginas web o foros. Asegurar la privacidad de los datos depende, en gran medida, de nosotros mismos.

Para ayudaros a mantener en la medida de lo posible, vuestros datos personales privados, os dejamos esta lista con aquella información que no se debe compartir en Internet.

  • Dirección de email y número de teléfono

La dirección de email y el número de teléfono móvil son los datos personales que más habitualmente compartimos, puesto que en muchas webs, plataformas de streaming y redes sociales se nos solicitan como requisito para suscribirnos o registrarnos en ellas. Este uso es habitual y si el sitio online cumple con la normativa de protección de datos, no hay problema con compartirlos.

Si bien, estos sitios no están exentos de recibir un ataque y ver sus bases de datos de usuarios filtradas. Ante estos ataques tenemos poco control, más allá de cambiar de vez en cuando nuestra contraseña para mantener nuestras cuentas seguras. Aun así, a causa de estas filtraciones podemos recibir molestas llamadas de números spam o perder el acceso a alguna de nuestras cuentas (lee este artículo, si quieres saber si es posible averiguar un número privado para saber si un fraude)

Lo que sí que no debemos hacer es publicar nuestro email o número de teléfono (especialmente este último) en foros o redes sociales, ya que sería una invitación a recibir todo tipo de spam, intentos de estafas (aquí te contamos cómo denunciar una estafa por Internet) o incluso ciberacoso. Si necesitas compartir estos datos para promover tu marca personal o tu negocio, procura crear una cuenta de correo profesional y utilizar una línea de teléfono diferente a tu número particular.

  • Localización en tiempo real y dirección

Entre los riesgos de compartir datos personales en las redes sociales destacamos el de nuestra localización en tiempo real o la dirección de nuestro domicilio. De nuevo, no sabemos a quién puede llegar esta información y el empleo que le vaya a dar; el ciberacoso vuelve a estar presente, junto al acoso físico, pero también posible suplantación de identidad y ser víctima de otros delitos.

Si no quieres que otros conozcan la ruta que sigues para ir al trabajo o a tu centro de estudios, procura desactivar el GPS del móvil o, al menos, configura sus ajustes de privacidad para que no registre la actividad y, mucho menos, compartas esa información en redes sociales (es bastante habitual que gente que realiza deporte, comparta sus rutas diarias).

Si además publicas fotos de tus hijos u otros menores con los que tengas relación (sobrinos, primos, etc.), esta información podría usarse para acercarse a ellos y hacerles creer que son amigos tuyos para ganarse su confianza.

  • Fechas en las que estarás de vacaciones

Es de la información personal más compartida por la gente, especialmente en redes sociales, pero compartir las fechas en las que estamos de vacaciones o los días que estamos disfrutando de ellas, en conjunto con la información del punto anterior, puede exponer nuestra casa a intentos de robos e intrusión.

Si quieres presumir de ese viaje que te estás dando, al menos asegúrate que tu perfil en las redes sociales donde vas a compartir esta información es privado.

 

  • Información relacionada con el trabajo

Aunque no son datos personales propiamente dichos, compartir información relacionada con el trabajo, especialmente si es información delicada o sensible, puede acarrearte problemas con tu empresa.

Igualmente, compartir información personal por Internet de tus compañeros de trabajo puede incluso considerarse un delito, así que piénsatelo dos veces antes de seguir compartiendo ese vídeo o esa fotografía comprometida de tu compañero.

  • Fotos de menores

Todos conocemos a unos padres que suben fotos de sus hijos a las redes sociales, compartiendo detalles de su vida, sin embargo, ya hemos visto uno de los peligros que compartir fotos de menor entraña. Pero además, no sabemos hasta dónde y a quién pueden llegar las fotos de nuestros niños y el uso que se hará de ellas (se sabe de casos en los que fotos de menores subidas a redes, han acabado en redes de pedófilos).

Por otra parte, no solo son los padres quiénes comparten fotos de sus hijos en Internet, también lo hacen los propios menores. Adolescentes acostumbrados ya al uso de redes sociales de todo tipo, suben fotos o vídeos suyos con bastante regularidad, imágenes que a veces informan de dónde se encuentran o qué rutinas tienen, o imágenes comprometidas, que si se hacen públicas más allá de esos amigos con las que se compartieron inicialmente, pueden causar un verdadero en la vida del menor.

Entre los peligros de las redes sociales para los niños, el tema de las imágenes es uno que deberíamos tener siempre presente y procurar evitar publicar fotos de menores en redes sociales.

Además, hay que tener en cuenta la especial protección de datos en menores que contemplan el RGPD y la LOPDGDD, especialmente cuando quien comparte dichas imágenes (en las que los menores pueden ser reconocidos) son entidades como colegios, campamentos, empresas de ocio, etc.

  • Fotos comprometedoras

Ya las hemos mencionado respecto a los menores, compartir una foto comprometedora (de índole íntima o sexual) puede traer problemas graves, como sufrir sextorsión o ciberacoso, pero también ver cómo la imagen acaba siendo compartida o publicada en redes sociales públicas, y en el caso de los vídeos, incluso en páginas pornográficas, con todas las consecuencias que para la persona puede tener (tan graves que pueden acabar en suicidio).

Evidentemente, tampoco debes compartir fotos de terceros (comprometidas o no) en Internet sin su consentimiento; la imagen no solo es un dato personal, también un derecho fundamental recogido en la Constitución.

  • Documentación personal

Otra de la información personal que nunca debes compartir a través de Internet, salvo que estés seguro de la legitimidad del sitio, es documentación personal, como el DNI, tu carnet de conducir, tu tarjeta de la seguridad social o una copia de tu contrato de trabajo, por citar algunos ejemplos.

Compartir este tipo de información puede derivar en casos de suplantación de identidad o suscribirte a servicios que tú no has contratado.

Nunca publiques documentación personal en redes sociales o foros o la sección de comentarios de una página web.

  • Opiniones o comentarios comprometedores

Si, todos somos libres de compartir nuestras opiniones en Internet, pero cuidado con cierto tipo de opiniones o comentarios controvertidos, especialmente si incluyen insultos, calumnias o difamaciones.

  • Conversaciones privadas

Si una conversación es privada, no debes compartirla con otros, especialmente si en esa conversación se incluyen datos personales o información sensible de la otra persona, que no desea que otros puedan conocer o ver difundida sin su consentimiento, no sabes si podría producirle algún perjuicio en su vida familiar o laboral.