Si navegas por la Red, ya tienes una huella digital en internet, que será más o menos detallada en función de las medidas de privacidad que apliques o tomes a la hora de navegar e interactuar con sitios online. Estas huellas digitales son utilizadas y explotadas por empresas y anunciantes bajo la justificación de ofrecer una mejor experiencia digital, más personalizada y conveniente.
En las siguientes líneas explicamos qué es y cómo se crea la huella digital en internet, sus beneficios y sus desventajas.
Contenido del artículo
¿Qué es la huella digital?
La huella digital en internet es el rastro que dejamos al llevar a cabo acciones, interacciones, contribuciones, operaciones, publicaciones y comunicaciones a través de sitios online y también incluye la información que terceros pueden dar sobre nosotros.
Cuando visitamos o interactuamos con un sitio web o aplicación, a nuestro navegador se añade un fragmento de código JavaScript, lo que les permite a las empresas o proveedores externos extraer datos de navegación y almacenarlos para su posterior análisis. Estos datos son, entre otros:
- Navegador empleado
- Configuración del navegador
- Fuentes instaladas
- Sistema operativo
- Ubicación geográfica
- Dirección IP
- Idioma
- Preferencias
- Historial de navegación
- Extensiones de navegador
- Etc.
Existen diferentes métodos para crear la huella digital, como son el hash del navegador, el hash de cookie o el hash de dispositivo.
¿Para qué sirven las huellas digitales?
Las huellas digitales sirven para rastrear nuestra actividad en línea y conocer los datos de los dispositivos que usamos para navegar. Puestos en relación, los datos que se van recopilando a través de la huella digital, pueden usarse para elaborar un perfil sobre nosotros (no identificarnos concretamente, pero sí determinar gustos, hábitos, productos que consumimos, horas a las que nos conectamos, lugares que visitamos con frecuencia, etc.).
Esta información puede ser relevante y muy valiosa para las empresas y anunciantes, ya que pueden utilizarla para crear publicidad programática y personalizada en función de nuestros intereses, hábitos y sitios que visitamos.
Cabe señalar que la huella digital también configura nuestra reputación online, ya que de ella forman parte nuestras publicaciones en redes sociales, blogs y comentarios de páginas web, si bien es cierto que resulta mucho más fácil rastrear la huella digital en redes sociales que en diferentes sitios de internet. Así, es posible no solo que empresas y anunciantes puedan elaborar un perfil de usuario, sino que un futuro empleador podría buscarnos en internet y ver qué hay publicado sobre nosotros (ten en cuenta que si tus perfiles en redes sociales son públicos, nada le impide visitarlos).
Así mismo, la huella digital también puede ser utilizada por cibercriminales para llevar a cabo ataques de ingeniería social, como el phishing o suplantar nuestra identidad en internet.
Por lo tanto, controlar, en la medida de lo posible, nuestra huella digital es fundamental para limitar la información personal que «circula» de nosotros en internet (en nuestro artículo sobre borrado de huella digital explicamos cómo eliminar nuestros datos de internet).
Características de la huella digital
Para hablar de características de la huella digital en internet, tenemos que diferenciar entre dos tipos de huella digital:
- Huella digital activa: La huella digital activa es la que se va generando con la información que compartimos de forma voluntaria o deliberada en internet, por ejemplo, cuando subimos una foto a una red social o comentamos la publicación de un blog o nos suscribimos a una plataforma de streaming o aceptamos las cookies de terceros de una web. Toda la información que compartimos en estas interacciones, lo hacemos de forma consciente.
- Huella digital pasiva: Por su parte, la huella digital pasiva es la que se genera a través de la información que se recopila sobre nosotros al navegar sin que seamos realmente conscientes de ello. Es, por ejemplo, la información estadística que recopilan esas cookies técnicas que mencionábamos más arriba, o el registro de nuestra dirección IP al acceder a una página web. También forma parte de la huella digital pasiva la información que terceros publican sobre nosotros, incluida información noticiosa e información pública.
Estas características hacen que controlar qué datos van componiendo nuestra huella digital sea complicado y casi imposible, aunque podemos recurrir a diferentes métodos y herramientas para mejorar nuestra privacidad en línea y reducir, en parte, los datos que aportamos tanto de manera activa como pasiva (por ejemplo, navegar en modo incógnito, usar una VPN para ocultar la dirección IP, eliminar cuentas usuario que no se usen, no aceptar el uso de cookies, utilizar bloqueadores de rastreadores, etc.).
Ventajas y desventajas de la huella digital
La generación de la huella digital tiene tanto beneficios como desventajas, puesto que esta tiene el potencial de generar tanto efectos positivos como negativos para los usuarios.
Entre las ventajas de la huella digital podemos señalar las siguientes:
- Se puede emplear para detectar redes de bots
- Puede usarse para identificar defraudadores o estafadores
- Ayuda a ofrecer una experiencia de navegación más personalizada
- Puedo controlar mi huella digital de forma más consciente, controlando qué datos e información cedo y qué publico
- Puede ayudarme a reflexionar antes de compartir determinados contenidos y ser más crítico con los contenidos que me recomiendan
Junto a los beneficios de la huella digital, también tenemos las siguientes desventajas:
- El uso de cookies de seguimiento y rastreadores para seguir a los usuarios mientras navegan por internet y los riesgos que esto implica para la privacidad digital de los usuarios
- La elaboración de perfiles de usuarios o consumidores muy detallados, que pueden ser explotados comercialmente por ellos o venderse a terceros
- Se puede emplear en algunos ciberataques, como el phishing
- Se puede usar para contribuir a la propagación de bulos o fake news

Ejemplos de huellas digitales
Estos son algunos ejemplos de huellas digitales en internet o, más correctamente, de cómo se crea y crece esas huella digital:
- Hacer compras online en comercios electrónicos
- Suscribirse a newsletters
- Utilizar la app bancaria en el móvil
- Suscribirse e iniciar sesión en redes sociales
- Conectar con amigos y contactos en redes sociales
- Publicar contenido en redes sociales
- Comentar en redes sociales
- Leer noticias a través de aplicaciones específicas
- Hacerse suscriptor de un medio de comunicación online
- Usar smartbands o smartwatches y registrar el estado de salud
- Suscribirse a apps deportivas
- Hacer reseñas en línea de libros, películas o videojuegos
Identidad digital y huella digital ¿son lo mismo?
Aunque relacionadas, hay diferencia ente identidad digital y huella digital, puesto que no son lo mismo exactamente. Más arriba ya indicamos que la huella digital contribuye a crear nuestra identidad digital. Y nuestra identidad digital no solo está formada por el rastro de datos e información digital que vamos dejando cuando navegamos por Internet, sino también por cómo nos ven los demás en la Red, es decir, cómo nos comportamos en línea, qué comentamos, qué publicaciones hacemos, qué imágenes subimos, qué información compartimos, etc.
Por lo tanto, la huella digital es el rastro que debemos seguir para descubrir qué tipo de identidad digital hemos construido en la Red a través de los datos e información personal que compartimos a través de Internet, cómo nos ven los demás usuarios y, entre otros, incluye publicaciones, imágenes, contactos, comentarios, servicios a los que estamos suscritos o usamos, contenidos que enlazamos, etc.
En definitiva, siempre que navegamos o hacemos uso de la Red, estamos generando una huella digital en Internet; aunque no podemos evitar la creación de esta huella, sí que podemos tomar ciertas medidas para limitar la información a la que se puede acceder al analizarla y conseguir mantener una mayor privacidad digital.
