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Igualdad

La corresponsabilidad de género: el camino a la igualdad

Pese a los avances hechos en igualdad de género a lo largo de los últimos años, hay datos que todavía nos indican que estamos lejos aún de alcanzar esa igualdad real y efectiva, entre ellos, el reparto desigual que dedican mujeres y hombres al cuidado del hogar y de los hijos o familiares dependientes. La corresponsabilidad, que tanto podría ayudar a alcanzar dicha igualdad, todavía no se aplica de igual manera en todos los hogares.

En este artículo analizaremos cómo la corresponsabilidad puede ayudar a lograr la igualdad de género y reducir diferentes brechas.

¿Qué es la corresponsabilidad de género? Definición

La corresponsabilidad es el reparto equitativo de las tareas u obligaciones entre varias personas. Así, podemos hablar de corresponsabilidad laboral cuando la responsabilidad que se comparte entre la empresa, que vela por cuidar del bienestar e intereses de sus trabajadores y trabajadoras, y el compromiso que estos adquieren respecto a las necesidades de la empresa.

Si lo llevamos al ámbito de la igualdad de género, podríamos dar una definición de corresponsabilidad de género como la responsabilidad compartida y asumida de forma equitativa por hombres y mujeres, es decir, un reparto equitativo de las tareas y toma de decisiones en todos los ámbitos de la sociedad: laboral, social, político y económico.

Yendo un poco más a lo que realmente supone la corresponsabilidad dentro de la igualdad de género, tenemos la corresponsabilidad como el reparto equitativo del trabajo doméstico y el cuidado de familiares (sean estos los hijos u otros familiares dependientes) entre mujeres y hombres.

¿Por qué la corresponsabilidad puede ayudar a alcanzar la igualdad de género?

Cuando hablamos de alcanzar la igualdad de género, la corresponsabilidad puede jugar un papel muy importante, puesto que si hombres y mujeres de un núcleo familiar (o incluso que convivan juntos, aunque no medie entre ellos una relación afectiva) comparten de forma equitativa las tareas domésticas y de cuidado, estaríamos rompiendo con ciertos roles y estereotipos de género que, a lo largo de la historia, han provocado la división sexual del trabajo, con los hombres como los protagonistas de la esfera pública y el trabajo productivo (es decir, remunerado) y las mujeres relegadas a la esfera privada y el trabajo reproductivo (es decir, el trabajo doméstico y de cuidados, no remunerado).

Beneficios de la Corresponsabilidad de igualdad de género

 

Esta ruptura de roles y estereotipos de género sería un paso hacia delante en la consecución de la igualdad y la corresponsabilidad juega un papel importante, ya que hace responsables a hombres y mujeres por igual del trabajo doméstico y de los cuidados, no asignándolos «por defecto» a las mujeres, basándonos en esas ideas preconcebidas de que las mujeres son las que deben encargarse de ello, por «estar más preparadas y predispuestas para ello», como si de un mandato biológico se tratase, cuando esto no es más que fruto de esos roles basados en los estereotipos de género.

  • Acabar con la doble jornada laboral de las mujeres

Si las tareas se reparten de una forma equitativa en un hogar, se acabaría con la denominada doble jornada laboral que muchas mujeres deben afrontar.

Según datos del Índice Europeo de Igualdad de Género, el tiempo que las mujeres dedican en España a las tareas del hogar todos los días es del 84%, frente al 42% de los hombres, mientras que en los cuidados, las mujeres dedican el 40% del tiempo libre, frente al 28% de los hombres.

Estos datos señalan que aún hoy, las mujeres dedican mucho más tiempo al cuidado del hogar y los niños o familiares dependientes que los hombres, por lo que la jornada laboral de estas mujeres se alarga mucho más que la de los hombres, al tener que ocuparse de las tareas domésticas tras volver del trabajo.

Un reparto más equitativo de estas, reduciría la carga extra de trabajo de las mujeres y les permitiría disfrutar de más tiempo para otras actividades, sean estas de ocio o formación.

  • Ayudaría a superar el techo de cristal y el suelo pegajoso

Tener que dedicar más tiempo al cuidado de los hijos u otros familiares dependientes, así como al cuidado del hogar, es una de las causas de que muchas mujeres reduzcan su jornada laboral y, por tanto, sus carreras profesionales tiendan a estancarse, puesto que no pueden abarcar ciertas responsabilidades asociadas con los puestos directivos o dedicar más tiempo, siendo uno de los motivos de la existencia del techo cristal para las mujeres, así como del suelo pegajoso.

La corresponsabilidad podría ayudar a superar el techo de cristal y el suelo pegajoso a muchas mujeres, ya que no se verían tan en la necesidad de reducir su jornada si ambos progenitores se ocupan en la misma medida del cuidado de sus hijos.

Además, se iría eliminando esa concepción de que los hombres tienen más tiempo y pueden afrontar más responsabilidades relacionadas con sus puestos de trabajo que las mujeres. Si en una familia, un padre tiene más tiempo libre que una madre, probablemente se debe a que ella se ocupa de más tareas del hogar y de los hijos que él.

  • Ayudaría a cerrar la brecha salarial

Relacionado con los dos puntos anteriores, la corresponsabilidad ayudaría a reducir la brecha salarial entre mujeres y hombres, puesto que ellas se verían menos abocadas a trabajar a tiempo parcial (de acuerdo a los datos actuales, los contratos a tiempo parcial son mayoritariamente femeninos) y podrían seguir progresando en su carrera profesional, pudiendo optar a promociones o cursos de formación para la mejora de su currículum. Dos elementos que inciden actualmente en la existencia de esa brecha salarial.

  • Acabaría con estereotipos y roles de género

Ya lo hemos adelantado más arriba, pero insistimos sobre ello; la corresponsabilidad en los hogares acabaría con los estereotipos y roles de género, ya que al realizar los trabajos domésticos y encargarse del cuidado de hijos o familiares dependientes en la misma medida, dejaríamos de ver a la mujer como la cuidadora y el ama de casa y a los hombres como los que deben conseguir los recursos para la familia.

Esto se trasladaría también al ámbito laboral, superándose esos prejuicios que llevan a discriminar a mujeres y hombres para determinados trabajos y puestos de trabajo, al presuponerles ciertas habilidades innatas a su sexo biológico.

El papel de las empresas en el fomento de la corresponsabilidad

Las empresas, aparte de implantar medidas para promover la igualdad en el trabajo,  también pueden jugar un papel importante para fomentar la corresponsabilidad en los hogares, aplicando una serie de medidas que fomenten esta entre sus trabajadores.

  • Apoyo a la conciliación laboral y familiar y personal

Aplicar medidas que faciliten la conciliación de la vida laboral y familiar tanto a hombres como a mujeres, incidiendo en que ellos también pueden acogerse a esas medidas. Medidas como la flexibilidad horaria, el teletrabajo, las jornadas intensivas, los permisos retribuidos y la concesión de excedencias para el cuidado de familiares, etc.

Medidas que mujeres y hombres puedan disfrutar, para conciliar la vida personal y laboral de una manera más sencilla y que les deje a ambos una cantidad de tiempo libre similar, sin establecer diferencias para su solicitud o concesión.

  • Formación en materia de igualdad

Impartir formación en igualdad de género para fomentar esta tanto en la empresa como fuera de ella y concienciar a toda la plantilla de la necesidad de compartir en la misma medida las tareas del hogar y los cuidados, para que el uso de los tiempos sea más equitativo entre mujeres y hombres.

A través de cursos de igualdad de género se pueden abordar diferentes conceptos que favorecen la consecución de la misma dentro del ámbito laboral y en el resto de la sociedad, y la corresponsabilidad forma parte de esos conceptos.

  • Otorgar ciertos incentivos

Finalmente, las empresas también pueden fomentar la corresponsabilidad ofreciendo ciertos incentivos a padres y madres, como servicios de guardería, comedor, bancos de horas, etc.

Plan de Igualdad para empresas

En definitiva, corresponsabilidad e igualdad de género van de la mano, ya que la primera es una de las formas de luchar contra ciertas desigualdades y, especialmente, contra los roles y estereotipos de género que más afectan a las mujeres.