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Videovigilancia

Las cámaras en el trabajo pueden ayudar a detectar un caso de acoso laboral

La presencia de cámaras en los centros de trabajo está cada vez está más extendida, tanto como un elemento de seguridad como para el control de la actividad laboral, ¿pero pueden las cámaras en el trabajo detectar el acoso laboral? ¿Y ayudar a prevenirlo? En este artículo resolvemos estas cuestiones, sin olvidarnos de la normativa sobre videovigilancia.

Se puede grabar el acoso laboral por cámaras de seguridad

Una de las principales finalidades de las cámaras en el trabajo es la seguridad, tanto de personas como de bienes y de las propias instalaciones. El hecho de que las cámaras de seguridad puedan grabar en algunas zonas comunes del centro de trabajo, también las convierte en un elemento a tener en cuenta para detectar conductas o acciones de acoso laboral (ya estemos hablando de mobbing o de acoso sexual o por razón de sexo).

Y si bien, las cámaras de seguridad no necesariamente pueden estar contempladas en el protocolo de acoso laboral, en el momento en que pueden grabar ese acoso laboral, las grabaciones pueden considerarse como una posible prueba para poner en marcha el protocolo o, en el caso de las víctimas a la hora de denunciar el acoso laboral, poder contar con un medio de prueba que pueda demostrar el acoso sufrido en repetidas ocasiones, especialmente si el acosador ha realizado esas conductas o acciones en zonas cubiertas por las cámaras de seguridad.

Aunque es cierto que los acosadores tienden a ser sutiles y evitar testigos, la ubicación estratégica de las cámaras de seguridad puede acabar captando esos momentos en los que se produce el acoso.

Por lo tanto, las cámaras en el trabajo pueden ayudar a detectar el acoso laboral y convertirse en aliadas de las víctimas.

¿Pueden usarse las grabaciones de las cámaras en el trabajo como prueba del acoso laboral?

Usar grabaciones como prueba siempre genera dudas, porque para que estas sean consideradas válidas por el tribunal, es necesario que se hayan obtenido respetando la ley y los derechos fundamentales de las personas.

En el tema que nos ocupa en este artículo, si es grabado el acoso laboral por las cámaras de seguridad del centro de trabajo, las grabaciones podrían usarse como prueba siempre y cuando los trabajadores hubieran sido informados de la presencia de las cámaras y de su finalidad o finalidades, es decir, que se les hubiera informado de que las cámaras, aparte de ser una medida de seguridad, también se emplean para el control de la actividad laboral y la prevención del acoso o de otras conductas contrarias o que vulneren la ley y la normativa interna de la empresa.

Cabe señalar que el acoso laboral y sus consecuencias son consideradas un riesgo laboral, en concreto un riesgo psicosocial, y puesto que es deber del empleador garantizar la seguridad y bienestar de sus trabajadores durante el desarrollo de la jornada laboral, instalar cámaras de seguridad también puede tener esta finalidad, no solo para detectar casos de acoso y probarlo, sino también, cómo veremos más adelante, para prevenirlo.

¿Y usar cámaras ocultas?

¿Qué ocurre si para grabar el acoso laboral que sufre un trabajador se usan cámaras ocultas? ¿Serían estas grabaciones válidas?

La respuesta es que depende. En principio, el uso de cámaras ocultas está prohibido, puesto que suponen una invasión del derecho a la intimidad de los empleados. Sin embargo, ha habido casos en los que los tribunales han admitido las grabaciones de cámaras ocultas como pruebas válidas.

Para que esto ocurra y víctimas y empleador puedan presentar grabaciones con cámara oculta como prueba (ya sea en un juicio o para justificar un despido precedente), deben concurrir una serie de requisitos:

  • Exista una sospecha clara y fundada de que se está cometiendo un delito (el acoso laboral es un delito contra la integridad moral, art. 173.1 del Código Penal).
  • No haya un medio menos invasivo para recabar la prueba (puede ocurrir cuando las acciones de acoso se realizan en zonas que no cubren las cámaras de seguridad y en las que tampoco hay presencia de testigos de manera habitual).
  • Las grabaciones se realizarán durante un período de tiempo limitado y la cámara oculta se colocará de manera que invada lo menos posible la privacidad de otras personas.

Se trata, por lo tanto, de superar un juicio de idoneidad, necesidad y proporcionalidad. En cualquier caso, será el juez o el tribunal quien tenga la última palabra para aceptar como válidas las grabaciones de una cámara oculta.

¿Pueden las cámaras en el trabajo prevenir el acoso laboral?

Hasta ahora hemos hablado de cómo las cámaras pueden grabar el acoso laboral y ayudar a detectarlo, pero lo cierto es que su presencia también puede ayudar a prevenir el acoso laboral en el centro de trabajo, especialmente cuando los empleados están informados de todas las finalidades para las que las grabaciones pueden ser usadas.

Las cámaras en el trabajo funcionarán así como una medida disuasoria para los posibles acosadores. Cuando una persona sabe que puede estar siendo observada y grabada, es más probable que no lleve a cabo determinadas conductas. En el caso de las cámaras en el trabajo y el acoso laboral, la presencia de las primeras puede contribuir a evitar que estas conductas se realicen y servir para crear un ambiente de trabajo más seguro.

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¿Qué dice la ley sobre las cámaras de seguridad en el trabajo?

Si bien la ley permite instalar cámaras de seguridad en el trabajo y que las grabaciones pueden utilizarse con diferentes fines (por ejemplo, es legal que tu jefe te vigile por las cámaras), para considerar dicha instalación legal, es necesario cumplir con varios requisitos y obligaciones de la normativa de protección de datos, cómo ya hemos dicho, la instalación de cámaras de videovigilancia implica una invasión del derecho a la intimidad y de la propia imagen de los trabajadores.

Así, el empleador está legitimado para instalar cámaras de seguridad en virtud de mantener la seguridad del centro de trabajo, sus empleados y sus bienes, así como por su derecho de control de la actividad laboral (como se recoge en el Estatuto de los Trabajadores). Ahora bien, estas cámaras solo pueden captar imágenes sin sonido, puesto que grabar audio en el trabajo se considera una medida desproporcionada y muy invasiva sobre la privacidad y no está permitido.

Por lo tanto, no es legal poner cámaras en el trabajo con audio o, si tienen esta función, debe desactivarse. Así mismo, deberá colocarse el cartel de zona videovigilada en los accesos al centro de trabajo y también dentro del mismo, en lugares de paso.

Se informará a los trabajadores de la presencia de las cámaras y de todas las finalidades para el uso de las grabaciones, así como de sus derechos en protección de datos. Aquí el consentimiento de los empleados no es necesario (además no sería válido como base legitimadora, debido al desequilibrio de poder entre empleador y empleado).

Las cámaras no se colocarán en sitios en los que se presuma intimidad, como zonas comunes de descanso, comedores, vestuarios o baños.

Se tomarán las medidas de seguridad técnicas y organizativas necesarias para evitar el acceso de terceros no autorizados a las grabaciones y estas no podrán usarse con ninguna otra finalidad de las que hayan sido informados los empleados, ni hacerse públicas o cederse a terceros, salvo que las soliciten las víctimas de acoso (que deberán señalar fecha y hora aproximada de cuándo ocurrieron los hechos) o las autoridades policiales o judiciales en el contexto de una investigación.

Finalmente, las grabaciones de cámaras de seguridad deben suprimirse pasados 30 días de su grabación. Solo podrán guardarse cuando sean requeridas como prueba, bloqueándose debidamente, para que no realicen tratamientos de datos ulteriores con ellas.

En definitiva, las cámaras en el trabajo pueden ayudar tanto a detectar como prevenir el acoso laboral, pero es fundamental que su instalación y uso cumpla con la normativa de protección de datos.

Si tienes dudas sobre videovigilancia y cómo cumplir la ley de protección de datos en tu empresa, o sobre si puedes usar las grabaciones de tus cámaras como prueba, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, los abogados especializados de Grupo Atico34 te ayudarán a resolver cualquiera de estas cuestiones o problemas.

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