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Igualdad

Ejemplos de desigualdad de género

Todavía existen muchos ámbitos de la vida en los que no existe una igualdad real entre mujeres y hombres. En este artículo vemos algunos ejemplos de desigualdad de género que son una buena muestra de la discriminación a la que se ve sometido el género femenino en la sociedad.

10 ejemplos de desigualdad de genero

Incluso en los países más desarrollados, todavía se está lejos de lograr una equidad entre la representación o participación de mujeres y hombres en el ámbito social, laboral o político, incluso para alcanzar la igualdad en el deporte.

Estas desigualdades vienen dadas por la persistencia de roles y estereotipos de género que están muy arraigados en las sociedades, y que han otorgado tradicionalmente diferentes papeles a mujeres y hombres.

En la actualidad, se avanza poco a poco hacia una igualdad entre hombres y mujeres que sea realmente efectiva. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer, como podemos ver en estos ejemplos de desigualdades de género.

Brecha salarial

Uno de los ejemplos de desigualdad de género en el trabajo más claros es la brecha salarial que existe entre hombres y mujeres. En España, los hombres cobran alrededor de un 11% más que las mujeres, por no hablar de que la tasa de ocupación masculina también es superior.

Tasa de ocupación a tiempo parcial

Aparte de que los hombres cobran más de media, en España también existe una diferencia respecto al número de mujeres que trabajan a tiempo parcial. Más del 70% de trabajadores a tiempo parcial en España son mujeres. Alrededor del 23% de mujeres trabajan a tiempo parcial mientras que esta cifra en los hombres se ve reducida al 7%.

Acceso a puestos directivos en empresas

Otro de los casos de desigualdad de genero en el trabajo se da en relación al acceso de las mujeres a puestos directivos. En este sentido, surgen conceptos como el techo de cristal, que hace referencia a las trabas o dificultades, ya sean explícitas o veladas, que las mujeres encuentran durante su carrera profesional. Siguen existiendo casos en los que los hombres tienen preferencia respecto a las mujeres en puestos directivos. Es solo una de las formas más habituales de discriminación laboral de la mujer.

Oportunidades laborales para embarazadas

Un ejemplo de desigualdad también sería la limitación o dificultad de acceso al trabajo para determinados grupos de mujeres, como es el caso de las embarazadas. Muchas empresas evitan contratar a mujeres embarazadas, o, si alguna mujer queda embarazada o tiene un hijo mientras tiene contrato con la empresa, pueden llegar a despedirlas o no cuentan con unas políticas de conciliación laboral y familiar adecuadas.

Participación de las mujeres en política

Hoy en día la participación en política de las mujeres en los países desarrollados ha aumentado mucho, pero todavía existen muchos territorios donde el género femenino no tiene acceso al ámbito político. Y aún así, pensemos en cuántas mujeres presidentas del gobierno conocemos en los países desarrollados. La brecha de género entre hombres y mujeres sigue siendo evidente en el ámbito político.

Concepción de la mujer como ama de casa o cuidadora

Otro de los ejemplos de desigualdad de género en la sociedad es que en muchos lugares, incluso en occidente, todavía existe la concepción de la mujer como ama de masa, madre o cuidadora. Según esta creencia, las mujeres deben limitar su ámbito de actuación al entorno del hogar, de los hijos o del cuidado de familiares, quedando relegado el papel de líder o persona trabajadora al padre de familia.

Ausencia de independencia de las mujeres

Todavía existen muchos países en el mundo en los que la libertad e independencia de las mujeres están muy limitadas. Por ejemplo, en algunas regiones del mundo no se permite a las mujeres conducir, vestir la ropa que quieren, o incluso salir de casa si no es en compañía de su marido.

Derechos del género femenino

Esta falta de independencia o de libertad, llega en muchos casos a la ausencia de derechos individuales inalienables que deberían asistir a todos los seres humanos por igual. Por ejemplo, existen países en los que las mujeres no pueden ejercer su derecho a la libertad de expresión o el derecho al voto.

Manterrupting

Otro de los ejemplos de desigualdad de género que se pueden dar en el ámbito social, laboral o político es el llamado manterrupting. Esta es una práctica por parte de los hombres que consiste en interrumpir o silenciar las intervenciones de las mujeres, quitándoles valor a sus aportaciones y menospreciando los comentarios o apreciaciones del género femenino.

Manspreading

Existen muchos otros comportamientos que redundan en la discriminación a las mujeres. Incluso algunos de ellos son pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos, por ser involuntarios, o por creer que carecen de la suficiente importancia. Es el caso del manspreading, o el hecho de que los hombres se sientan con las piernas abiertas en lugares públicos, sobre todo en el transporte público, invadiendo el espacio vital de las mujeres y privándoles de su espacio personal.

En definitiva, existen numerosos ejemplo de desigualdad de género, muchos de los cuáles se podrían empezar a erradicar poniendo en marcha acciones positivas de igualdad o iniciativas que fomenten la discriminación positiva.