Hacer amenazas por WhatsApp, escudados detrás de una pantalla y, en ocasiones, hasta cierto nivel de anonimato, puede hacer pensar a algunas personas que no están cometiendo un delito, cuando lo cierto es que da igual el medio o el soporte en el que se profieran las amenazas, si estas hacen referencia a la comisión de otros delitos tipificados en el Código Penal, las amenas por WhatsApp son un delito castigado por la ley. En este artículo explicamos qué hacer si recibimos mensajes de amenazas por WhatsApp (sean estos escritos o mediante audios, vídeos o imágenes remitidas a través de la app).
Contenido del artículo
¿Qué delito es enviar mensajes de amenazas por WhatsApp?
Enviar mensajes de amenaza por WhatsApp es un delito, tal y como establecen los artículos 169, 170 y 171 del Código Penal, que diferencian entre amenazas que hacen referencia a otro delito (amenazas de muerte, de lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioeconómico) y amenazas que no hacen referencia a otros delitos, pero que constituyen un mal para quien las recibe.
Así mismo, estos artículos distinguen entre amenazas simples, como sería, por ejemplo, enviar amenazas de muerte por WhatsApp a una persona (contra ella o contra un familiar o personas con las que esté íntimamente vinculado), y amenazas condicionales, que son aquellas amenazas que exigen algo a cambio de no llevarlas a la práctica, como, por ejemplo, hacer amenazas por WhatsApp pidiendo dinero a cambio de no difundir unas fotos íntimas.
Es cierto que en el Código Penal no se menciona WhatsApp, pero esta aplicación de mensajería instantánea queda incluida en el artículo 169.1, en el que se indica que las penas para este delito se impondrán en su parte superior cuando las amenazas se hagan por escrito, por teléfono o por cualquier medio de comunicación o de reproducción.
Así, como ocurren con difundir fotos sin consentimiento por WhatsApp, el acoso por WhatsApp (que muchas veces se vincula también con las amenazas a través de este medio) o los engaños amorosos por WhatsApp (entendidos como estafas), las amenazas por WhatsApp son un delito, de la misma forma que lo serían si se hiciesen cara a cara (es más, la pena con la que se castiga es mayor al hacerlas por un medio de comunicación que se hicieran cara a cara).
(*Quizás te interese leer nuestro artículo sobre cómo saber si me espían el WhatsApp, ya que puede que las amenazas que recibes estén relacionadas con conversaciones con otros de tus contactos, o si nuestro artículo sobre si nos pueden unir a un grupo de WhatsApp sin consentimiento).
¿Qué hacer si estoy recibiendo amenazas por WhatsApp?
Empezar a recibir amenazas por WhatsApp es una experiencia que no solo es desagradable, sino que puede tener consecuencias para nuestra salud, ya que dependiendo del tipo de amenazas y de quién las haga, puede acabar provocándonos un estado de ansiedad, por ello es algo que debemos cortar en cuanto podamos, no sin antes, como veremos en los siguientes puntos, recabar las pruebas necesarias para su denuncia, si llegamos a ese punto.
Por lo tanto, cuando empieces a recibir amenazas por WhatsApp, mantén la calma y sigue estos pasos:
Corta la comunicación y bloquea ese contacto
Está claro que si alguien comienza a amenazarte por WhatsApp, es una persona con la que querrás cortar toda comunicación lo antes posible, por lo que no respondas a sus mensajes ni lo amenaces tú a él o ella, simplemente ignóralo.
Si las amenazas persisten, puedes optar por bloquear a ese contacto, de manera que no podrá seguir enviándote mensajes ni ver cuándo estás en línea, pero ten en cuenta que al bloquearlo ya no verás ni tendrás acceso a la conversación, por lo que antes de realizar esta acción, recaba las pruebas que puedas necesitar si tienes pensado denunciarle ante la policía. En caso de que tengas activada la copia de seguridad de WhatsApp, podrías acceder a esa conversación desbloqueando al contacto y restaurando el chat.
Bloquear un contacto en WhatsApp es muy sencillo:
- Entra al app.
- Entra en la conversación con el contacto que quieres bloquear.
- Pulsa en los tres puntos verticales.
- Pulsa en «Más», después en «Bloquear» y confirma la acción.

Cómo bloquear un contacto en WhatsApp
Recaba todas las pruebas posibles
Si las amenazas son lo suficientemente graves y te planteas presentar una denuncia ante la policía, cómo decíamos más arriba, tienes que recabar todas las pruebas que necesites, como serían las capturas de amenazas por WhatsApp, los audios o los vídeos recibidos que contengan esas amenazas.
Aparte de estas capturas, puedes exportar el chat (con y sin contenido multimedia) enviando la copia a tu email; recibirás un archivo de texto con todos mensajes intercambiados, la fecha y la hora.
Para exportar un chat, sigue los mismos pasos del punto anterior, pero pulsa en «Exportar» y después elige en dónde quieres recibir el archivo.

Cómo exportar un chat de WhatsApp
Presenta una denuncia por amenazas
Cómo decimos, las amenazas por WhatsApp pueden llegar a ser muy graves, especialmente cuando hacen referencia a la comisión de otros delitos, pero al ser consideradas un delito privado, la única persona que puede denunciarlas es la víctima. Por lo que tendrás que acudir a la policía para presentar la denuncia, adjuntando las pruebas que hayas recopilado.
También puedes hacer una primera denuncia online en el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, pero después tendrás que ratificarla.
Contrata los servicios de un abogado y un perito informático
Como estamos ante un delito penal que seguramente acabará en juicio, si vas a denunciar las amenazas por WhatsApp, es muy recomendable contar desde el principio con los servicios de un abogado penalista, que, además, tenga experiencia o esté especializado en delitos cometidos a través de medios digitales y delitos de acoso.
Asimismo, dado que las capturas de pantalla de WhatsApp, por sí solas, no son consideradas válidas en los tribunales españoles, para asegurarte de que las pruebas que has recabado van a servir en el juicio, deberás contratar a un perito informático para que sea él quien demuestre, a través de las pruebas y comprobaciones pertinentes de tu móvil, la validez de las mismas. Los peritos informáticos están capacitados para detectar:
- Cómo se han realizado las amenazas vía WhatsApp.
- La fecha en la que se hicieron las amenazas.
- Quién o quiénes están detrás de las amenazas.
- Las consecuencias de las amenazas para la víctima.
La investigación y conclusiones del perito se recogerán un informe pericial, que es lo que se presentará en el juicio. Este documento sí tiene validez legal y tiene como finalidad demostrar que los mensajes y capturas no han sufrido ningún tipo de modificación desde la denuncia hasta el juicio.
Tener un informe pericial de cara al juicio por amenazas es fundamental, porque entre otras cosas, este contiene el número de teléfono, el número de IMEI, una copia de la conversación, así como las evidencias informáticas que se hubieran encontrado durante el peritaje.
Asimismo, el perito informático no solo se ocupa de verificar las pruebas, también crea una cadena de custodia, es decir, que se asegura que las pruebas no han sido contaminadas ni manipuladas hasta llegar al juicio.
Y si te preocupa que la persona que te amenaza pudiera denunciarte por facilitar esas conversaciones al perito o las autoridades por vulnerar la protección de datos en WhatsApp, recuerda que si tú eres parte de la conversación, no estás cometiendo ninguna infracción o delito de revelación de secretos.
Las consecuencias de hacer amenazas por WhatsApp
Las consecuencias hacer amenazas por WhatsApp son penas de prisión que, en los casos más graves, pueden alcanzar los 5 años de prisión, en concreto:
Si las amenazas hacen referencia a la comisión de otros delitos del Código Penal (citados más arriba):
- Si la amenaza es condicional y se ha conseguido lo exigido: Pena de prisión de 1 a 5 años.
- Si la amenaza es condicional y no se ha conseguido lo exigido: Pena de prisión de 6 meses a 3 años.
- Si la amenaza no es condicional: Pena de prisión de 6 meses a 2 años.
Si las amenazas no constituyen otro delito del CP:
- Si la amenaza es condicional: Pena prisión de 3 meses a 1 año o multa de 6 a 24 meses. Si el culpable hubiera conseguido lo exigido, la pena se impondrá en su mitad superior.
- Si la amenaza es condicional y se refiere a revelar o difundir hechos referentes a la vida privada o relaciones familiares que no sean públicamente conocidos y que puedan menoscabar la fama, crédito o interés: Pena de prisión de 2 a 4 años, si el culpable hubiera conseguido lo exigido. Si no se ha conseguido lo exigido, pena de 4 meses a 2 años de prisión.
- Si las amenazas son leves, se contemplan penas de multa de 1 a 3 meses.
