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¿Es legal grabar conversaciones sin consentimiento?

Los smartphones han hecho posible que la mayoría de las personas llevemos en nuestros bolsillos un dispositivo de grabación, incluso muchos de ellos incluyen una aplicación de grabadora de fábrica. Esto ha hecho que grabar conversaciones, tanto propias como ajenas, sea tan sencillo como sacar el móvil, abrir la aplicación en cuestión y empezar a grabar. Pero, ¿hasta qué punto es legal grabar conversaciones sin consentimiento?

En este artículo vamos a explicar qué dice la legislación actual sobre grabar conversaciones sin consentimiento en España.

Grabaciones sin consentimiento, ¿qué dice la normativa?

Lo cierto es que prácticamente cualquier persona con un smartphone puede grabar nuestra voz o nuestra imagen sin nuestro consentimiento, porque es muy posible que ni siquiera nos demos cuenta de que nos están grabando. Sin embargo, que algo pueda hacerse no implica que sea legal o completamente legal hacerlo.

En el caso de las grabaciones de conversaciones, depende mucho del contexto, de quien participa en la conversación y de quien la está grabando, además de otras consideraciones que pueden entrar en juego, cuando las grabaciones quieren utilizarse como prueba en un juicio, sea por un delito o por otra razón.

Como premisa, es legal grabar conversaciones sin consentimiento siempre que seamos parte de ellas, es decir, que podemos grabar esas conversaciones en las que estamos participando nosotros (por ejemplo, si estoy charlando con un amigo, puedo grabar esa conversación sin necesidad de pedirle permiso para ello).

Así lo reconoció una sentencia del Tribunal Supremo en 2016: «La presentación al proceso de grabaciones de conversaciones particulares efectuadas por uno de sus protagonistas no infringe el derecho al secreto de las comunicaciones, pues este derecho no puede utilizarse frente a los propios intervinientes en la conversación».

Por lo tanto, al ser parte de la conversación, no vulneramos el derecho al secreto de las comunicaciones, reconocido en el artículo 18.3 de la Constitución Española:

Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.

Lo que no podemos hacer es grabar conversaciones ajenas a nosotros, es decir, no puedo grabar a dos amigos míos cuando yo no soy parte de la conversación, porque estaríamos cometiendo un delito, tipificado como tal en el artículo 197.1 del Código Penal.

«El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales, intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses».

Para determinar si es legal grabar conversaciones sin consentimiento en España, vamos a ver qué dice la normativa según determinados casos.

Grabaciones en el trabajo

Instalar cámaras de videovigilancia que puedan grabar tanto imagen como audio, está permitido dentro del ámbito laboral, no siendo necesario el consentimiento de los trabajadores, siempre y cuando se cumplan los requisitos de la Ley de Protección de Datos y se respete la intimidad de los trabajadores. Es decir, cuando se cumpla con la obligación de informar a los empleados de la presencia de las cámaras, de que están siendo grabados, la finalidad de esas grabaciones (seguridad, cumplimiento de las obligaciones laborales…) y el resto de requisitos estipulados en la legislación de cámaras de vigilancia en el trabajo.

Y aunque es legal grabar conversaciones de empleados cuando se cumplen esas premisas, esas cámaras, en cualquier caso, nunca podrán estar colocadas en vestuarios, baños, zonas de descanso o comedores.

¿Y si quienes graban las conversaciones es un empleado? Tenemos que remitirnos a lo que dijimos en el primer punto, es legal grabar audio en el trabajo siempre que seamos parte de la conversación. En este caso, si grabamos una conversación con nuestro jefe en la que somos parte, o con un compañero, la grabación es completamente legal e incluso podremos usarla como medio de prueba si es necesario, ante un despido o un abuso.

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Grabaciones en la calle

En principio, y teniendo en cuenta lo que dice la Constitución Española y la Ley 1/1982 de Protección Civil del derecho al honor, la intimidad personal y familiar y la propia imagen, así como la normativa de protección de datos, en principio no deberíamos grabar a terceras personas en la calle sin su consentimiento. Sin embargo, la tecnología ha facilitado que básicamente cualquier persona pueda grabar vídeo o audio en la calle y lo cierto es que pocas veces nadie pide ese permiso antes de ponerse a grabar en la vía pública.

Evidentemente, si estamos grabando una toma general en la calle, sin apuntar directamente a nadie y captamos conversaciones de manera no intencional, probablemente ninguna persona nos vaya a decir nada.

Pero si de manera intencionada estás grabando la conversación de unas personas y estas se percatan, te podrán pedir que dejes de hacerlo y estarás obligado a parar la grabación.

Más que cuando grabamos, cuando debemos tener especial cuidado es cuando tenemos intención de publicar y difundir dichas grabaciones hechas sin consentimiento (o con él), pero de esto hablaremos un poco más adelante.

es legal grabar conversaciones sin consentimiento

Grabaciones en los vehículos

Grabar conversaciones en un vehículo, cuando tú tomas parte activa en dicha conversación es legal, como ya hemos visto. Ahora, si no participas en dicha conversación, simplemente estás escuchando a tus acompañantes hablar, para grabarles necesitarías de su consentimiento.

¿Se puede grabar una conversación telefónica?

Como ya hemos establecido, si eres uno de los interlocutores, es legal grabar una conversación telefónica sin necesidad de pedir el consentimiento de la otra persona, de hecho existen aplicaciones para grabar llamadas telefónicas que podemos configurar para que se activen al realizar o recibir una llamada.

De hecho, seguro que cuando os han llamado de alguna compañía de telecomunicaciones o suministros, os han avisado de que la conversación puede ser grabada, pero no os han pedido permiso para ello. Esto se debe a que se puede grabar una conversación telefónica cuando se es parte de ella, sea persona física o jurídica. Ahora, al tratarse de una empresa, tú puedes ejercer tu derecho de acceso y solicitar esta grabación (algo muy útil cuando se contratan servicios en tu nombre, pero tú no lo has hecho y necesitas demostrarlo).

Lo que no se puede hacer es grabar una conversación telefónica de la que no somos parte, es decir, interceptar una llamada entre otras personas y grabarla. En este caso estamos ante un delito de descubrimiento de secretos (de cuyo castigo hablaremos más adelante).

Por lo tanto, para personas y empresas es legal grabar llamadas telefónicas en España, siempre y cuando se sea parte de la conversación.

¿Qué pasa cuando quien graba es un menor?

Cuando quien graba las conversaciones es un menor, la legalidad o no de la grabación depende de quién graba y para qué las conversaciones. Puede que recordéis noticias sobre padres que han colocado grabadoras en las pertenencias de sus hijos para demostrar casos de bullying o abusos de otro adulto.

En estos casos, los jueces pueden dar como nula dicha prueba, porque son los padres quienes graban conversaciones de sus hijos con terceros, de las que no forman parte y, por tanto, se está vulnerando el derecho a la intimidad y pudiendo cometer un delito de revelación de secretos.

Ahora, si es el menor quien directamente usa su móvil para grabar esas conversaciones en las que él es parte, entonces sí que es legal y podría, incluso, usarse como prueba.

Estos supuestos son complejos y muchas veces, la legalidad o no de la grabación va a depender de las propias circunstancias en las que se hizo y de la interpretación de la ley que hagan los jueces.

¿Se pueden publicar las grabaciones que he hecho sin consentimiento?

Ya hemos establecido cuándo es legal grabar conversaciones sin consentimiento, pero ¿esas conversaciones pueden publicarse?

Si no cuentas con el consentimiento expreso de la otra persona que aparece en la conversación, incluso aunque tú seas parte, no puedes publicar dicha conversación, porque podrías estar incurriendo en un delito de descubrimiento y revelación de secretos, que puede pensarse con hasta 5 años de prisión si la conversación se grabó sin consentimiento. Tal y como recogen los apartados 2 y 3 del artículo 197 del CP:

«2. Las mismas penas se impondrán al que, sin estar autorizado, se apodere, utilice o modifique, en perjuicio de tercero, datos reservados de carácter personal o familiar de otro que se hallen registrados en ficheros o soportes informáticos, electrónicos o telemáticos, o en cualquier otro tipo de archivo o registro público o privado. Iguales penas se impondrán a quien, sin estar autorizado, acceda por cualquier medio a los mismos y a quien los altere o utilice en perjuicio del titular de los datos o de un tercero.

 

3. Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años si se difunden, revelan o ceden a terceros los datos o hechos descubiertos o las imágenes captadas a que se refieren los números anteriores».

Además, puesto que la voz se considera dato personal, también estarías quebrantado la normativa de protección de datos, de manera que podrían denunciarte a la AEPD y estar imponerte una sanción administrativa.

¿Cuándo es lícito usar las grabaciones hechas sin consentimiento?

Solo es lícito usar grabaciones hechas sin consentimiento cuando somos parte de la conversación y para nuestro uso privado, ya que si no contamos con el consentimiento de la otra persona o personas que participan en la conversación, no podremos publicar o difundirlas.

En caso de necesitarlo, podríamos usar estas grabaciones como pruebas, bien como indicios para denunciar un hecho y que la policía pueda dar inicio a una investigación, o bien en un procedimiento judicial o para hacer alguna reclamación. Pero solo cuando nosotros somos parte de la conversación.

Un apunte ante la posible grabación de la confesión de un delito; si esta confesión se da espontáneamente y de buena fe, durante el transcurso de una conversación mantenida libremente entre la otra persona y tú, la grabación podrá considerarse como lícita y tendrá validez como prueba.

Ahora, si para obtener la confesión se ha manipulado de alguna forma al otro interlocutor, es muy posible que se anule la conversación como prueba o no se admita directamente.

¿Pueden usarse como prueba en un juicio?

Como ya hemos ido señalando en puntos anteriores, sí, las conversaciones grabadas sin consentimiento en las que somos parte, pueden utilizarse como medio de prueba en un juicio.

¿Me pueden sancionar por grabar conversaciones sin consentimiento?

Mientras tú seas parte de la conversación no te podrán sancionar por grabarla sin consentimiento.

Sin embargo, sí que podrán ponerte una multa por grabar sin consentimiento conversaciones ajenas a ti y, dependiendo de la forma en que fuera obtenida la conversación y si se ha difundido o no, incluso podrían imponerte penas de prisión de entre 1 a 5 años.

En definitiva, es legal grabar conversaciones sin consentimiento, independientemente del contexto de la conversación, siempre que seas parte de la conversación, pero no podrás publicar o difundir dicha conversación.

Y se podrán grabar conversaciones en el trabajo, sin necesidad de pedir el consentimiento de los empleados, siempre que estos hayan sido informados de la presencia de las cámaras y la finalidad de dichas grabaciones.

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