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Aspectos legales de una web: ¿qué debemos tener en cuenta?

Tanto si pertenece a una empresa como a un autónomo o freelance, hay varias consideraciones legales que debemos tener en cuenta a la hora de crear una página web, especialmente si está no solo va a servir como «escaparate» de un negocio, sino también para la venta de productos o contratación de servicios. En las siguientes líneas revisaremos los principales aspectos legales de una página web.

¿Qué aspectos legales debe cumplir una página web?

La digitalización de empresas y de comercios ha hecho que prácticamente cualquier compañía o profesional cuente con una página web para darse a conocer, mantener cierto nivel de contacto con sus clientes o usuarios o comercializar sus productos o servicios.

Crear una página web en estos casos va mucho más allá de lo técnico y el diseño, también implica cumplir con diferentes aspectos legales en la web, para cumplir con diferentes leyes (tanto nacionales como europeas) y respetar, además, los derechos de los usuarios y consumidores, así como evitar incurrir en posibles infracciones o abusos, que podrían suponer una denuncia y una o varias sanciones (y dependiendo de la ley que vulnere la web, estaríamos hablando de cuantías bastante elevadas).

Aspectos legales de una web

En los siguientes puntos vamos a explicar cuáles son los aspectos legales para una página web que debemos tener presentes y cumplir; algunos de ellos serán obligatorios para todo tipo de página web, otros, como, por ejemplo, los requisitos legales en tienda online o los requisitos legales de una página web, solo deberán cumplirlos determinados sitios online donde se vendan productos.

Dominio, marca e identidad del titular

Una página web necesita una «identidad», es decir, un nombre para diferenciarse del resto y eso nos lleva a elegir un nombre de dominio para nuestra web. Lo ideal sería que el nombre de dominio y nuestra marca o nombre de empresa coincidieran, pero puede que no sea posible, porque el dominio en cuestión o la marca ya estén registrados, en cuyo caso no podremos usarlos (y cuidado si eres un profesional independiente y usas un dominio o marcas registrados, podrías enfrentarte a serias consecuencias legales si el titular te denuncia).

Actualmente existen diversas formas de saber si un dominio está ya registrado (como, por ejemplo, los buscadores de dominios), en el caso de las marcas, podemos hacer esa comprobación usando el buscador de marcas de la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas).

Cuando hayamos elegido un dominio que represente o identifique a nuestra empresa o marca de manera adecuada y nos satisfaga, y hayamos comprobado que no está registrado, deberemos proceder a su registro, de esa forma nadie más podrá usarlo.

Aparte del nombre de nuestra web, tendremos que identificar quién es el titular de la misma (es decir, nuestra empresa o nosotros como autónomos o particulares). Esta identificación es necesaria para cualquier web profesional, corporativa, comercial, que genere algún tipo de beneficio económico (por ejemplo, a través de la publicidad) o que recabe datos personales. Se trata de ofrecer toda la información relativa a los datos identificativos y de contacto del titular de la web (nombre o razón social, NIF, correo electrónico, domicilio, N.º del Registro Mercantil…), así como los términos de uso de la web, información relativa a la propiedad intelectual y la responsabilidad del titular de algunos aspectos relacionados con la disponibilidad de los servicios de la web y la propia web.

Toda esta información se suministra a los usuarios a través del denominado aviso legal de la página web, uno de los diferentes textos legales web, que la LSSI-CE (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico) obliga a tener en los tipos de página web que hemos señalado más arriba.

Los usuarios y consumidores deben saber en todo momento a quién dirigir posibles reclamaciones o incidencias.

Propiedad intelectual

Cualquier página web, con independencia de su finalidad, albergará alguna clase de contenido, puede ser solo información sobre la compañía, sobre qué hace y cómo lo hace, o puede tener un blog o una sección de artículos en los que publicar contenido informativo o de interés para sus usuarios y potenciales clientes.

Ese contenido de la web (textos, logos, imágenes, vídeos, fotografías, tablas…) estará siempre sujeto a derechos de autor y, por tanto, como responsables de la página web, debemos cumplir con la Ley de Propiedad Intelectual (y en algunos casos, en lo referente a marcas y logos, la de la Propiedad Industrial).

Esto implica, por un lado, que si alguien copia o usa el contenido de nuestra página web sin nuestro consentimiento, podremos pedirle que lo retire o, en caso de que no lo hiciera, denunciarlo. En principio, si no hay algún acuerdo o cláusula que especifique lo contrario, los contenidos originales publicados en una página web pertenecen a la página web (incluso si han sido elaborados por terceros).

Por otro lado, nuestra página web también debe respetar la propiedad intelectual de otras páginas o creadores. Eso quiere decir que no podemos copiar o usar contenidos de otras páginas o publicarlos sin el consentimiento de sus titulares (sí podemos, por ejemplo, citar una parte de un contenido, siempre señalando la fuente original). Esto se aplica a todo tipo de contenidos y en cualquier formato.

Si queremos usar el contenido de terceros, como pueden ser fotografías para ilustrar los artículos de nuestra página web, deberemos consultar quién es el titular de los derechos de autor para poder solicitar su permiso y, si está bajo una licencia tipo Creative Commons, comprobar qué usos están permitidos y bajo qué condiciones (por ejemplo, algunas de estas licencias no permiten el uso comercial).

Recordad: que algo esté publicado en Internet, no significa que podamos usarlo libremente.

Contrato con proveedores

Si has contratado algún servicio para la gestión de tu página web, para la creación de contenidos, realizar tareas de marketing digital, etc., asegúrate de que firmas y posees copia de los contratos correspondientes.

En los contratos con proveedores se especificarán condiciones, obligaciones y responsabilidades, límites o qué hacer en caso de conflicto, entre otras cuestiones, que siempre es necesario tener por escrito, de esa forma siempre sabremos a qué atenernos respecto a los servicios que hayamos contratado relacionados con la gestión de nuestra página web.

Protección de datos

Actualmente hay pocas páginas web que no recaben algún tipo de dato personal, basta con tener habilitados los comentarios para ello, por eso cumplir con la protección de datos en página web es otro de los aspectos legales que debemos tener muy en cuenta.

El titular de la página web será el responsable del tratamiento y, como tal, debe cumplir con las obligaciones contempladas en el RGPD y la LOPDGDD, además de la LSSI-CE, respecto a la protección de datos personales de sus usuarios y clientes.

Esto implica, entre otras medidas, publicar la política de privacidad web para informar a través de ella de todo lo relacionado con la gestión de datos personales, la identidad del responsable (y del encargado del tratamiento y el Delegado de Protección de Datos, si es su caso), para qué serán usados los datos, cuánto tiempo se conservarán, qué legitimidad tiene el responsable para realizar ese tratamiento, si los datos serán cedidos a terceros y cómo pueden ejercer los usuarios sus derechos ARSULIPO (acceso, rectificación, supresión, limitación del tratamiento, portabilidad y oposición).

Además, si la página web usa cookies (que son pequeños archivos que se instalan en el navegador de los usuarios para recabar diferentes tipos de información), también deberá publicarse la correspondiente política de cookies y habilitar el aviso o banner de cookies, mediante el cual los usuarios puedan aceptar o no su uso. La política de cookies debe informar sobre las mismas, los tipos que emplea la web, los titulares, la duración, etc.

Además de esta información sobre la gestión de los datos y la privacidad de los usuarios, el responsable del tratamiento siempre debe recabar el consentimiento de los usuarios para realizar cualquier tratamiento de datos (suscripciones, contactos, envío de comunicaciones comerciales, crear cuentas de usuario, etc.). Este consentimiento debe ser expreso, lo que implica que los usuarios deben aceptar la política de privacidad cuando introduzcan sus datos personales en cualquier formulario o comentario, para ello es habitual recurrir a la casilla de verificación o checkbox, que debe estar desmarcada.

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Protección de los consumidores

Comprar un producto o contratar un servicio en Internet no debe ser diferente, en términos legales, a hacerlo de forma física. Así, de la misma forma que la normativa de protección de datos en tienda online es obligatoria, también lo es la protección de los derechos de los consumidores. Para lo que no solo deberemos atender a las leyes particulares de nuestro sector o actividad, así como de la Ley del Comercio Minorista y la Ley de Contratación, sino también publicar una sección independiente en la web con los términos y condiciones de venta o contratación (de la misma forma que el aviso legal, la política de privacidad y la política de cookies tienen sus propias páginas independientes).

Estos términos y condiciones de venta o contratación sirven al titular de la página web para informar de todos los aspectos legales necesarios y del proceso de compra o contratación. Por ello, la redacción debe ser clara y comprensible y, como mínimo, debe contener información sobre:

  • Identidad del titular de la página web
  • Descripción de los productos o servicios que se comercializan
  • Descripción del proceso de compra o contratación y en qué idiomas puede formalizarse un contrato
  • Política de envío
  • Precios y si estos incluyen los impuestos correspondientes
  • Formas de pago aceptadas
  • Tiempo que puede tardar un envío en llegar
  • Política de devoluciones
  • Garantías de los productos
  • Servicio posventa y de atención al cliente
  • Derecho de desistimiento
  • Responsabilidades del vendedor
  • Dirección o medio para realizar reclamaciones
  • Cómo se resolverán los conflictos, tanto a nivel extrajudicial como judicial

Publicidad y envíos publicitarios

Otro de los aspectos legales de una página web a tener en cuenta es aquel relacionado con la publicidad y con las comunicaciones comerciales.

Si una página web incluye publicidad (dedica un espacio para alojar anuncios de terceros), esta publicidad debe respetar la Ley General de Publicidad, especialmente en lo relacionado con la publicidad dirigida a menores, la publicidad engañosa, la publicidad ilícita, de contenidos violentos, humillantes o discriminatorios. Además, al obtener beneficios económicos de esta publicidad, la web, como ya vimos, está obligada a tener el correspondiente aviso legal.

En cuanto a los envíos de publicidad o comunicaciones comerciales (como pueden ser newsletters, información sobre nuevos productos o servicios, ofertas o promociones), será necesario que el usuario haya aceptado el envío de estos, es decir, haya dado su consentimiento expreso para recibir comunicaciones comerciales en su correo electrónico, para lo que recurrimos a una casilla de verificación desmarcada junto a un texto que diga «Acepto recibir más información sobre productos» o similar.

Es recomendable recurrir al doble opt-in para confirmar que el usuario realmente quiere recibir más información comercial.

Además, los emails de este tipo de comunicaciones deberán incluir un enlace que facilite la revocación de este consentimiento.

Si la web se dirige a otro territorio

Si el contenido, productos o servicios de tu página web se destinan a otros países y dicho contenido está en el idioma de esos países, deberás tener en cuenta las normativas nacionales que sean de aplicación allí.

Por ejemplo, si se trata de otro país de la UE, en lo que se refiere a protección de datos, deberás respetar el RGPD, mientras que los impuestos que puedan aplicarse a tus productos o servicios dependerán de su ley tributaria.

Como ves, no son pocos los aspectos legales de una página web que debes tener en cuenta, especialmente si tu web va a generar beneficios económicos y recabar datos personales. Además, muchas de estos aspectos no son algo de una sola vez, es decir, que deberás mantener actualizados varios de ellos, bien porque exijan una revisión y actualización periódica o bien porque se produzcan modificaciones en las leyes que son de aplicación.

Todo ello consume tiempo y requiere cierto grado de conocimientos en diferentes materias, por lo que recomendamos contratar los servicios profesionales de una consultoría especializada en ellas, como Grupo Atico34, donde nuestro equipo de expertos no solo te dará un trato personalizado y acorde a las necesidades de tu web, también te ayudarán a crear toda la documentación necesaria, cumplir con cada normativa aplicable y mantener tu cumplimiento de las leyes siempre al día, además de resolver cualquier duda que te pueda surgir.

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