Conoce Atico34 - Solicita presupuesto
Compliance

La importancia de los denunciantes para la empresa y para la sociedad

Los denunciantes o informadores son una de las piezas clave de la normativa del canal de denuncias, sin ellos los sistemas internos de información carecerían de sentido y por eso la normativa tiene entre sus objetivos garantizar su protección ante las represalias y conseguir que más personas se animen a dar el paso y denuncien las irregularidades de las que son testigos en empresas y entidades privadas. En este artículo abordamos la importancia de los denunciantes para la empresa y para la sociedad.

¿Cuál es la importancia de los denunciantes?

La Directiva Whistleblowing y la Ley para la protección de denunciantes de corrupción (Ley 2/2023) ya nos hablan de la importancia que los denunciantes o alertadores tienen no solo para las empresas y entidades públicas, sino también para la sociedad en su conjunto, ya que sin ellos no se habrían llegado a conocer y, quizás, ponerles freno a muchos casos de corrupción, así como a la comisión de infracciones que podrían estar poniendo en peligro a la ciudadanía.

Por ese motivo, y ante la desprotección que venían sufriendo los denunciantes, la publicación de estas normas ha supuesto un nuevo impulso para promover la denuncia interna en las organizaciones, especialmente porque estas normas contemplan la protección real de los denunciantes, la prohibición de cualquier tipo de represalia y la posibilidad de hacer denuncias anónimas en el sistema interno de información.

Más allá de regular cómo debe ser y funcionar el canal de denuncias en las organizaciones, estas normas también ponen el foco en la importancia de proteger y apoyar a los denunciantes, porque sin ellos, la prevención de la comisión de infracciones y sanciones sería mucho más difícil.

Para las empresas

Hay muchos mitos y realidades sobre los denunciantes respecto a los que merece profundizar, y entre esas realidades están la importancia y beneficios que aportan los denunciantes o alertadores a las organizaciones, muy relacionados, como no podía ser de otra manera, con los beneficios del canal de denuncias interno para las empresas.

Entre las razones que hacen de los denunciantes un elemento clave para cualquier empresa, destacan:

  • Ayudan en la detección temprana de irregularidades, como pueden ser fraudes, infracciones de diferentes leyes (como la normativa de riesgos laborales o igualdad), comisión de delitos (como el acoso laboral, blanqueo de capitales, o actos de corrupción) y cualquier otra ilegalidad cometida dentro de la empresa, exponiendo estos casos que de otra forma podrían pasar desapercibidos o estar siendo ignorados por quienes tienen el deber de vigilar y evitar que se produzcan.
  • Esta detección temprana de actos u acciones irregulares, que pueden, en algunos casos, ser constitutivas de infracciones o delitos, ayuda a evitar el impacto negativo en la empresa, tanto desde el punto de vista reputacional como desde el económico, puesto que si se detienen a tiempo, la empresa puede evitar costes asociados con las multas que podría llegar a recibir.
  • Ayudan a generar mayor transparencia en la empresa y a animar a otros empleados de la misma a denunciar, especialmente si la empresa gestiona las denuncias de manera adecuada y efectiva y protege a los denunciantes, incluso reconoce la labor de estos. Si el resto de empleados se sienten seguros y confían en el sistema interno de información de la empresa, es mucho más probable que denuncien aquellas irregularidades de las que sean testigos.
  • En esa misma línea, los denunciantes también promueven la cultura de la integridad y la responsabilidad dentro de la empresa. Si la empresa toma medidas disciplinarias o correctivas contra quienes cometen irregularidades dentro de ella, el resto de empleados y miembros de la organización serán testigos de que estas acciones son castigadas, lo que a medio y largo plazo irá reduciendo la posibilidad de que vuelvan a ocurrir.
  • Una empresa que toma en serio a los alertadores, que no desestima sin más sus denuncias o «hace la vista gorda», por un lado, cumplirá con la normativa vigente, pero más importante, dará una imagen comprometida con el cumplimiento normativo y la ética, lo que repercutirá positivamente en la atracción y retención del talento (los empleados se sienten más seguros y confían en los mecanismos de la empresa para poner fin a situaciones irregulares, especialmente si les afectan directamente), entre posibles inversores o socios y sus clientes.

Para la sociedad

Los alertadores también son importantes para la sociedad en su conjunto, gracias a ellos se han destapado graves casos de corrupción, delitos medioambientales, malas prácticas en empresas y todo tipo de organizaciones y aquellas acciones u omisiones que han supuesto un perjuicio para los consumidores. Tenemos muchas leyes que regulan diferentes ámbitos y actividades, pero sin los alertadores, en muchas ocasiones el incumplimiento de las mismas no llegaría a conocerse y quedaría sin castigo, en algunos casos, pudiendo incluso poner en riesgo la salud y la vida de las personas.

Como con las empresas, también podemos enumerar algunos de los beneficios más importantes que aportan los denunciantes a la sociedad:

  • Ayudan en la protección del interés público, ya que exponen prácticas dañinas o peligrosas que pueden afectar a la sociedad; desde exponer casos de corrupción, pasando por daños al medioambiente, hasta las violaciones de derechos humanos. En ocasiones, gracias a ellos, se impulsan cambios importantes en leyes y políticas públicas.
  • Siguiendo esta línea, también contribuyen a poner de manifiesto acciones que podrían causar daños a la sociedad, como vertidos contaminantes, la venta de productos que causan daños a la salud o prácticas que pueden poner en riesgo a los consumidores o la libre competencia, entre otros.
  • Son clave para promover la transparencia y la rendición de cuentas, especialmente en el sector público.
  • Se convierten en referentes disuasorios, especialmente cuando las organizaciones hacen caso a sus denuncias y toman las medidas oportunas.
  • También ayudan a promover la justicia social, ya que exponen prácticas discriminatorias o injustas.
  • En algunos casos, aunque sus denuncias no tengan resultado con las autoridades, consiguen atraer la atención sobre temas que entran en el debate público, haciendo que la sociedad tome consciencia de ellos y los problemas que pueden suponer o estar causando ya.

Algunos ejemplos de denunciantes famosos

Para entender mejor cuál es la importancia de los denunciantes en nuestra sociedad, vamos a poner algunos ejemplos de whistleblowers famosos, personas que sacaron a la luz lo que ahora son conocidos casos de irregularidades:

  • Edward Snowden es, quizás, uno de los whistleblowers más conocidos; el exempleado de la NSA reveló, a periodistas de The Guardian y The Washington Post en 2013, el espionaje sistemático que llevaban a cabo los servicios de inteligencia estadounidenses. Snowden trató de alertar de su inquietud sobre estos programas de espionaje masivo de manera interna, pero fue ignorado, por lo que decidió acudir a la prensa.
  • Miroslaw Strecker, un camionero alemán, denunció en 2007 que en la empresa de la industria de la carne, Wertfleisch GmbH, se manipulaba el etiquetado que certificaba que carne no apta para el consumo humano, sí lo era. Strecker tuvo que insistir varias veces con sus denuncias, hasta que la policía inició una investigación que demostró que la empresa había vendido 150 toneladas de carne en mal estado.
  • Frances Haugen, una antigua product manager en el departamento de integridad cívica de Facebook, reveló entre 2020 y 2021 a la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. miles de documentos internos relativos a la investigación de usuarios, impacto, excepciones especiales para usuarios de alto perfil y discursos de odio, entre otros. Estos documentos también fueron filtrados al Wall Street Journal.
  • Hervé Falciani, un informático francoitaliano que trabajaba para el banco HSBC, filtró el nombre de 130.000 evasores fiscales ligados a la filial suiza de este banco. Esta información, que recibió el nombre de la «lista Falciani» ha servido a diferentes países para rastrear y perseguir el fraude fiscal; en España, por ejemplo, ha servido para que Hacienda recuperase 260 millones de euros. Sin embargo, Falciani fue condenado a cinco años de cárcel por espionaje.

Estos alertadores tienen en común que hicieron sus denuncias públicas o acudieron a medios de denuncia externos (como autoridades policiales), cuando los sistemas internos de sus organizaciones no respondieron como esperaban o les ignoraron. La Directiva Whistleblowing y la Ley 2/2023 persigue, entre otros objetivos, que las organizaciones sean las primeras en solucionar a nivel interno estas situaciones, poniéndoles freno y, en el caso de que sea necesario, reportarlo a las autoridades.

El otro objetivo clave es proteger a los denunciantes de las represalias, que algunos de nuestros alertadores acabaron sufriendo. Solo protegiendo a estas personas y entendiendo el papel fundamental que representan para la sociedad, podemos lograr que más testigos de irregularidades, infracciones o delitos den el paso necesario y lo denuncien.

¿Cómo garantizar la protección de los denunciantes?

Para garantizar la protección de los denunciantes, el legislador ya ha dado un paso importante, al aprobar la Directiva Whistleblowing en la UE, y la transposición de la misma en cada Estado miembro en su propia ley de protección al denunciante.

La otra parte de la ecuación son las empresas y organizaciones, que deben cumplir con estas normativas, para lo que es fundamental la implementación de un canal de denuncias interno efectivo y eficaz, gestionado por personal independiente y autónomo, con valores éticos, dispuesto a investigar las denuncias que se reciban a través del canal (siempre que sean denuncias de acciones u omisiones o comportamientos irregulares contemplados en el reglamento del canal de denuncias) y a proponer medidas que les pongan fin y que castiguen, proporcionalmente, a los infractores. Así mismo, también deben, cuando sea necesario, reportar los hechos a las autoridades competentes.

Además, la empresa u organización debe siempre ofrecer su apoyo a los denunciantes y asegurarse de que no se tomen ningún tipo de represalias contra ellos o sus familiares.

Este compromiso con la defensa de los alertadores debe ser real y ponerse en práctica cuando así sea necesario.