Con cada vez más y más información viajando por Internet, mucha de ella privada o confidencial, la encriptación de datos se ha vuelto fundamental para evitar que terceros no autorizados que puedan interceptarla tengan acceso a ella. Además, encriptar la información es, en algunos casos, una obligación legal. En este artículo explicamos qué es la encriptación de datos y cómo se lleva a cabo el proceso de encriptación.
Contenido del artículo
¿Qué es la encriptación de datos?
La encriptación de datos es el proceso de codificación a través del cual se altera el orden de la información, haciéndola ilegible, asegurando su confidencialidad, para ello se emplean algoritmos matemáticos que alteran los bits que forman las cadenas de datos.
Actualmente, cuando hablamos de encriptar datos, nos referimos esencialmente a la encriptación de información en soporte digital o electrónico, como pueden ser correos electrónicos, archivos, documentos de Word, discos externos, páginas web, etc. Si bien la encriptación es algo que viene existiendo desde la época romana, ya que la primera forma de cifrado conocida es el llamado cifrado César.
En realidad, encriptar datos es cualquier proceso (con unas normas que conocerán el emisor y el receptor) que altere la información que se quiere proteger; en un texto escrito, consistirá en cambiar las letras por otras siguiendo un patrón determinado. Mientras que en la información digital, como hemos dicho, se trata de alterar los bits.
¿Para qué sirve la encriptación de datos?
La finalidad de la encriptación de datos es proteger la información de miradas indiscretas, tanto de aquella que viaja por internet como la que guardamos en discos duros o memorias externas.
Es decir, gracias al encriptado de datos, aunque la información sea interceptada, esta no será legible o útil para quien la haya interceptado, sino cuenta con la clave de descifrado correspondiente. Por ejemplo, si tenemos un disco duro externo en el que guardamos información confidencial del trabajo y lo ciframos, aunque perdamos el disco y alguien accediera a él, no podría ver que contienen sus archivos.
La encriptación de información, además de garantizar la confidencialidad, también permite mantener la integridad de la información y acreditar su origen.
Así mismo, encriptar las bases de datos personales es una medida de seguridad contemplada por el RGPD, que evitará que ante una brecha de seguridad, los datos queden expuestos y accesibles a terceros no autorizados. Además, si esta información está encriptada, ante una eventual brecha de seguridad no será necesario, según la AEPD, notificarlo ni a ella ni a los interesados, ya que la información será inaccesible.
¿Cómo funciona la encriptación de datos?
La encriptación de datos funciona aplicando un algoritmo matemático con el que se modifica el orden de los bits, y, por tanto, el orden del contenido de la información en un texto plano. Dependiendo de las características de la encriptación y el tipo de cifrado escogido, se empleará un algoritmo u otro.
El algoritmo es el que determina cómo se «desordena» la información encriptada y el que genera la clave o claves de encriptado y desencriptado, esta segunda será la que empleará el receptor para volver a «ordenar» la información y hacerla nuevamente legible.
Cuanto más larga sea la clave de cifrado, más segura será la encriptación. Esta «longitud» se mide en bits y las habituales son de 128 y 256 bits para claves privadas, con longitudes de hasta 2048 bits para claves públicas.
Actualmente, no hace falta tener grandes conocimientos en informática o cifrado para saber cómo encriptar una carpeta, un archivo, un email o un disco duro, puesto que existen diferentes programas de cifrado que realizan los pasos para hacer una encriptación de forma automática.
Estos programas, dependiendo del sistema de encriptado que uses, crean claves con una longitud determinada, como decíamos más arriba.
Una vez encriptada la información, se generará la clave o claves, que deberemos guardar en un lugar seguro (es recomendable protegerlas con una contraseña, si es posible, y hacer una copia de seguridad).

Tipos de encriptación de datos
En general, podemos hablar de tres tipos de encriptación de datos en los que agrupar los diferentes sistemas de encriptación que se usan actualmente, dependiendo de los algoritmos de encriptación de datos utilizados en el proceso:
- Encriptación simétrica: Se emplea una sola clave secreta de cifrado, de tal manera que emisor y receptor comparten dicha clave. Este proceso se basa en algoritmos sencillos, como pueden ser los de sustitución o permutación. Aunque en la actualidad se sigue empleando, no es el más seguro ni fiable.
- Encriptación asimétrica: También llamada criptografía asimétrica, en ella se emplean dos claves de cifrado diferentes, una privada y otra pública. La clave pública es conocida por receptor y emisor, mientras que la clave privada es secreta, teniendo que cada parte una. La clave pública se emplea para cifrar la información y la clave secreta para descifrarla. Esta técnica se vuelve aún más segura, cuando se incluye la autenticación de las partes.
- Encriptación híbrida: Esta técnica de cifrado combina las dos anteriores, utilizando la encriptación asimétrica para transmitir la clave simétrica por un canal que no esté protegido.
En nuestro artículo sobre cifrado de datos personales podéis encontrar diferentes sistemas de cifrado algo más detallados.
¿Cuándo hay que encriptar los datos?
Hay que encriptar los datos siempre que queramos mantener segura y confidencial una información o unos datos o cuando exista un mandato legal para hacerlo.
Es recomendable encriptar cualquier tipo de información que sea sensible y corra el riesgo de ser interceptada por terceros, puesto que aunque pudieran hacerse con ella, al no tener la clave de cifrado, es muy poco acceder probable a los datos encriptados y su contenido.
La encriptación se emplea tanto en el ámbito privado como el público e incluso hay leyes que obligan a encriptar la información, como veremos más adelante. Actualmente, prácticamente la mayoría de la información en soporte electrónico o digital se puede encriptar y, en muchos casos, se debe encriptar para garantizar la confidencialidad. Por ello, podemos desde encriptar un USB hasta una carpeta o documento concreto almacenado en nuestro ordenador. Lo fundamental es no perder nunca la clave para su visualización.
Por lo tanto, siempre que se trate de una información confidencial, lo recomendable es encriptarla para protegerla.
Ejemplos de encriptación
Dado que la encriptación de datos es una medida de seguridad de la información cada vez más usada, es fácil encontrar diversos ejemplos de encriptación:
- El cifrado de extremo a extremo de WhatsApp.
- El cifrado de los emails que proporcionan prácticamente todos los servicios de correo electrónico.
- La protección por contraseña de una memoria USB o una carpeta en el ordenador.
- El protocolo de seguridad SSL para páginas web, que certifica que la información que viaja a través de ellas, lo hace cifrada.
- El ransomware recurre al encriptado de carpetas de un ordenador o servidor para impedir el acceso a ellas y pedir un rescate económico a cambio de facilitar la clave de descifrado. Es un ejemplo de uso malicioso de la encriptación.
¿Obligan el RGPD y la LOPDGDD a encriptar los datos?
El RGPD y la LOPDGDD obligan a encriptar los datos en los siguientes supuestos:
- Se trate de datos especialmente protegidos (art. 9 RGPD).
- Se trate de datos recabados para fines policiales sin el consentimiento de los interesados.
- Sean datos de casos derivados de violencia de género.
- Cuando así lo dictamine una ley.
- Cuando el resultado de una evaluación de impacto de un tratamiento de datos recomiende aplicar el encriptado como medida de seguridad para mitigar o eliminar el riesgo.
Fuera de estos supuestos, aunque la normativa de protección de datos no obliga a encriptar la información personal, sí recomienda recurrir al cifrado como medida de seguridad (eso sí, es importante no confundir el cifrado con la anonimización, puesto que aunque los datos estén encriptados, no estarán anonimizados y siguen permitiendo la identificación de los interesados).
Así mismo, cabe recordar que también hay otras leyes que obligan a encriptar los datos cuando estos son datos personales:
- Ley de Prevención de Blanqueo de Capitales
- Ley de Autonomía del Paciente
- El Esquema Nacional de Seguridad
Ventajas de encriptar los datos
Encriptar la información tiene una serie de ventajas entre las que destacamos:
- Protege la información y mantiene su confidencialidad en todos sus estados; cuando viaja entre dispositivos, a través de la Red o cuando se encuentra almacenada en servidores, la nube o un dispositivo.
- Garantiza la integridad de la información. La información encriptada no es accesible y, por tanto, no se puede alterar o modificar.
- Facilita cumplir con los requisitos de cumplimiento relativos a la seguridad de la información y la protección de datos (cómo hemos visto más arriba).
- Genera confianza entre los usuarios.
En definitiva, la encriptación de datos es una medida de seguridad que deberíamos poner en práctica no solo cuando nos obligue la ley, sino también para mantener protegida toda aquella información que no queremos que sea conocida por terceros. Eso sí, recuerda mantener tus claves de descifrado siempre a buen recaudo.
