La autodeclaración de la edad es un sistema que permite a los usuarios de una plataforma o servicio online proporcionar el dato de su edad o confirmar que tienen la edad mínima requerida para acceder, generalmente mediante una casilla de verificación o marcando la fecha de nacimiento.
La autodeclaración de la edad es un método utilizado en la gran mayoría de sitios de internet y aplicaciones, desde redes sociales, plataformas de juegos online o comercios electrónicos.
Su objetivo es limitar el acceso a determinados contenidos o servicios a las personas menores de una cierta edad, como aquellos destinados a un público adulto o mayor de 18 años o que impliquen transacciones económicas. Sin embargo, en la práctica, la autodeclaración de la edad se basa únicamente en la honestidad del usuario, sin exigir evidencias adicionales que respalden la información proporcionada, lo convierte en un sistema limitado, cómo explicaremos en este artículo.
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¿En qué consiste la autodeclaración de la edad?
El proceso de autodeclaración de la edad es una práctica sencilla y directa que emplean la gran mayoría de plataformas digitales para intentar controlar el acceso a sus servicios o contenidos en función de la edad del usuario.
Este procedimiento suele implementarse en uno o dos pasos básicos que no requieren la intervención de tecnologías avanzadas ni la presentación de pruebas verificables.
Generalmente, este método para la verificación de edad funciona de la siguiente forma:
- Solicitud de información de edad al usuario: Al acceder o registrarse en una web o plataforma, se le solicita al usuario que proporcione su edad o fecha de nacimiento en un formulario o un menú desplegable, en el que se selecciona mes y año o solo el año. También puede usar una simple casilla de respuesta «sí» o «no» a la pregunta «¿eres mayor de X años?».
- Evaluación automática de la información: Introducida la fecha de nacimiento o respondida la pregunta, el sistema de la plataforma evalúa de manera automática si la edad declarada cumple con los requisitos establecidos.
- Bloqueo o acceso basado en la respuesta: Si la edad autodeclarada cumple con los criterios establecidos, el usuario puede proceder con el registro o acceso al servicio. De lo contrario, la plataforma o web puede bloquear el acceso o mostrar un mensaje informando que el usuario no cumple con los requisitos de edad. O simplemente el sistema devuelve al usuario a la página de inicio sin permitirle avanzar.
El proceso de autodeclaración de la edad en sí mismo es rápido y depende casi exclusivamente de la interacción inicial del usuario con el formulario de registro. Aunque su simplicidad puede considerarse una ventaja en términos de accesibilidad y facilidad de uso, esta misma característica es la que plantea problemas críticos en cuanto a su eficacia y fiabilidad, como veremos más adelante.
Normativa aplicable a la autodeclaración de la edad
En Europa, y particularmente en España, la autodeclaración de la edad está sujeta a una serie de normativas cuyo objetivo es proteger a los menores en entornos digitales. Estas leyes buscan regular cómo las plataformas manejan los datos personales de los menores y establecen restricciones claras para servicios destinados a usuarios jóvenes.
- El artículo 89.e de la Ley de Comunicación Audiovisual exige a prestadores de servicios de intercambios de vídeos a través de plataformas online la implementación de sistemas de verificación de edad cuando los contenidos puedan ser inadecuados o perjudiciales para el desarrollo físico, mental o moral de los menores de edad.
- La LOPDGDD hace responsables a los padres o tutores legales de concienciar y enseñar sobre un uso responsable y equilibrado de los dispositivos digitales y de los servicios de la sociedad de la información.
- El artículo 8.3 del RGPD obliga al responsable o titular de un servicio online a hacer los mejores esfuerzos para verificar que el consentimiento prestado por un menor de edad ha sido autorizado por sus padres o tutores.
- El artículo 28 de la Ley de Servicios Digitales (DSA) recoge que la verificación de edad y la protección del interés del menor no pueden ser la base jurídica que legitima el tratamiento adicional de datos de un menor (es decir, que el sistema de verificación de edad escogido no debería dar acceso a la edad real del menor).
Así mismo, no podemos dejar de citar la futura Ley de protección de menores en entornos digitales (aún en tramitación) que obligará a implementar sistemas de verificación de edad efectivos y eficaces en dispositivos y servicios y sitios online. Además, también elevará la edad para consentir el tratamiento de datos personales en redes sociales de 14 a 16 años.
La existencia de estas normativas implica, especialmente el RGPD y la Ley de Comunicación Audiovisual, además, que se puede denunciar a una web por no verificar la edad.
Limitaciones de la autodeclaración de la edad
La autodeclaración de la edad es un sistema que, cómo ya hemos adelantado, presenta limitaciones que lo hacen poco confiable e ineficaz:
- Falta de verificación real: Al depender completamente de la honestidad del usuario, es muy fácil que los menores de edad que quieran acceder a un contenido restringido de esta forma mientan eligiendo una fecha de nacimiento que encaje con la edad requerida o simplemente marquen la casilla «sí».
- No cumple la ley: La autodeclaración de la edad no cumple plenamente ni con la Ley de Comunicación Audiovisual ni con los requisitos del RGPD, que exigen métodos más sólidos y seguros para verificar la edad de los usuarios, no solo efectivos, sino también que aseguren la protección de datos.
¿Por qué es importante usar alternativas seguras a la autodeclaración de la edad?
La verificación de la edad no solo es necesaria para cumplir la ley, sino que también desempeña un papel clave en la protección de menores contra riesgos online, como son:
- El acceso a contenido inapropiado para su edad, como el contenido violento, sexual o que promueve comportamientos peligrosos (por ejemplo, los retos virales dañinos).
- La explotación de datos personales para personalizar la publicidad y las recomendaciones en función de la edad del usuario, sin contar, además, con el consentimiento de padres o tutores legales.
- Se exponen a sufrir ciberacoso y grooming, ya que algunas de las plataformas o servicios a los que acceden los menores mintiendo sobre su edad, suelen ser también lugares en los que adultos malintencionados pueden captarlos con más facilidad, haciéndose pasar ellos mismos por menores.
Usar alternativas efectivas y que cumplan con la ley de protección de datos, es esencial para poder crear entornos digitales más seguros para los menores. Estos sistemas de verificación de la edad alternativos deben permitir validar la edad del usuario sin exponer su edad real u otros datos personales, ni rastrearle, así como mantener la debida confidencialidad.
En definitiva, la autodeclaración de la edad, aunque sigue siendo un método común, ya no es suficiente para garantizar la seguridad de los menores en internet. En un entorno digital cada vez más complejo, las plataformas deben adoptar soluciones más avanzadas y seguras que cumplan con las normativas legales y protejan efectivamente a sus usuarios jóvenes.
