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Redes Sociales

¿Cómo gestionar el acceso a contenidos inadecuados en redes sociales para menores?

Para gestionar el acceso a contenidos inadecuados en las redes sociales para menores, es necesario que los padres o tutores legales sepan a cuáles de estas plataformas acceden los menores, cuánto tiempo pasan conectados a ellas y qué tipo de contenidos ven y comparten, además de educar en uso seguro y responsable de las mismas.

¿Qué es el acceso a contenidos inadecuados en las redes sociales?

El acceso a contenidos inadecuados en las redes sociales es la capacidad que tienen los menores que usan estas redes para encontrar y visualizar contenido inapropiado para su edad, ya sea porque ellos mismos lo buscan o saben dónde y cómo encontrarlo o porque se encuentran con este tipo de contenidos de manera fortuita o guiados por otros compañeros o por adultos malintencionados.

El acceso indiscriminado a contenidos sensibles es también uno de los peligros de las redes sociales para los menores, especialmente cuando crean perfiles mintiendo en su fecha de nacimiento o sin el conocimiento de sus padres o tutores legales.

Cabe señalar que nos referimos sobre todo al contenido al que es posible tener acceso a través de las redes sociales que usamos «todos», es decir, no se trata de redes sociales para niños, sino a plataformas en las que es necesario tener una edad mínima concreta para poder crear una cuenta y tener un perfil de usuario (por ejemplo, Facebook, X, TikTok, Instagram, o apps que no siendo exactamente redes sociales, se consideran como tales, como WhatsApp o Telegram).

Tipos de contenidos inadecuados para menores en redes sociales

Podemos clasificar en dos los tipos de contenidos inadecuados a los que pueden acceder los menores a través de las redes sociales:

  • Contenidos ilícitos: Son contenidos que no están legalmente permitidos, por ejemplo:
    • Mensajes y contenidos de odio
    • Apología del terrorismo
    • Contenido pedófilo
    • Contenido de violencia extrema
  • Contenidos nocivos: Son contenidos legales, pero que se consideran que pueden ser dañinos para los menores o suponer un perjuicio para su desarrollo psíquico y físico, por ejemplo:
    • Contenido pornográfico para adultos
    • Contenidos violentos
    • Juegos online y apuestas
    • Contenido relativo a hábitos poco saludables (por ejemplo, contenidos relativos a desórdenes alimenticios como anorexia o bulimia)
    • Exposición a bulos y desinformación

Cabe señalar que en muchas ocasiones este contenido inapropiado no está directamente publicado en la red social, sino que se indica cómo llegar a él a través de ella, bien mediante enlaces compartidos entre usuarios de forma pública o a través de mensajes directos.

¿Cómo gestionar el acceso a contenido inapropiado en redes sociales para menores?

Gestionar el acceso a contenido inapropiado en redes sociales para menores requiere de adoptar una serie de medidas y prácticas tanto por parte los padres o tutores legales del menor como de los propios menores, con las que se limite o evite el acceso a este tipo de contenidos inadecuados para ellos y que en el caso de acceder a ello, comprendan qué están viendo y qué efectos tiene sobre ellos.

Debemos tener en cuenta que el acceso a las redes sociales es relativamente fácil para los menores, que cada vez reciben más pronto su primer móvil y que probablemente cuentan, al menos, con un ordenador en casa con acceso a internet. Pese a que las redes sociales tienen sistemas de verificación de edad, no todos ellos son infalibles y los menores comparten entre ellos trucos y formas de engañar al sistema, por lo que es esencial conocer las redes más usadas por los menores e informarse sobre los riesgos que presentan, para poder abordarlos junto a los propios menores.

Sin contar con bloquear internet a los niños (que acabaría por ser una medida contraproducente en varios aspectos), estas son las medidas y prácticas que podemos adoptar y aplicar para gestionar el acceso a contenidos inadecuados en las redes sociales para menores:

Respetar la edad mínima

Todas las redes sociales tienen una edad mínima para poder abrir una cuenta en ellas; generalmente, esa edad está entre los 13 y los 14 años, con algunas excepciones en las que es necesario tener 16 o 18 años para poder tener un perfil abierto.

La edad mínima para usar las redes sociales la encontraremos en los términos y condiciones de uso de cada una de estas redes; algunas permiten crear un perfil completo y usar todas las funciones de la red social en cuestión, otras limitan el uso de determinadas características en función de la edad (por ejemplo, en TikTok, donde se puede crear una cuenta con 13 años, solo es posible enviar o recibir mensajes directos, emitir en directo o permitir la descarga de vídeos para perfiles de 16 o más años).

Hay redes sociales que requieren del consentimiento de los padres o tutores legales para que el menor pueda terminar de crear la cuenta. Otras verifican la edad requiriendo el envío de un documento de identificación o grabar un «videoselfie», por ejemplo (si bien algunas de estas opciones de verificación pueden no estar activas en Europa por el RGPD).

También es importante considerar si el menor tiene la madurez suficiente para usar una red social y comprender los riesgos a los que se expone (puede tener la edad física para ello, pero no estar preparado realmente para gestionar el funcionamiento de una red social).

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Usar redes sociales para menores

Una forma de evitar que los menores accedan a contenido inadecuado en redes sociales, pero permitirles usar este tipo de plataformas, para que vayan aprendiendo cómo funcionan y cómo gestionar su cuenta, es crear un perfil con ellos en una red social para menores.

Se trata de redes sociales diseñadas para niños (entre 6 y 12-14 años en la mayoría de los casos), adaptadas a ellos y en la que la exposición y acceso a contenido inapropiado es casi inexistente (aunque no cero, porque hay actores maliciosos que usan este tipo de plataformas para llevar a cabo acciones de grooming). Además, los padres o tutores legales tendrán un mayor control sobre la actividad de los menores en estas redes, porque reciben alertas y notificaciones sobre el contenido que visualizan y comparten los menores, así como con qué otros perfiles entablan contacto.

Habilitar el control parental

Habilitar el control parental tanto en el propio móvil del menor como en aquellas redes sociales que lo admitan, es una medida que pueda ayudar a minimizar las posibilidades de que los menores accedan a contenido inadecuado para ellos.

Existen diversas apps de control parental, que permiten limitar más o menos lo que el menor puede hacer con el móvil (qué puede instalar, qué tiempo puede estar conectado a una determinada app, etc.) y que permiten un mayor o menor grado de control sobre el contenido del móvil.

Idealmente, los padres o tutores no solo deben limitarse a instalar y configurar la app de control parental, sino que deberían sentarse con sus menores y discutir con ellos por qué es necesaria no como medida de control, sino para ayudarles a mantener su privacidad y seguridad en internet cuando usan el móvil para navegar y acceder a redes sociales.

Fijar normas y límites

Evitar el acceso a contenidos inadecuados en las redes sociales por parte de los menores, requiere también de que como padres o tutores legales se fijen una serie de normas y límites para el uso del móvil, tablet y/o el ordenador, que ayudarán a controlar qué ven y publican los menores mientras están conectados.

Entre las normas y límites que se pueden fijar tenemos, por ejemplo:

  • Horas de uso concretas, por ejemplo, durante la tarde después de finalizar sus deberes y otras obligaciones.
  • Tiempo de uso limitado; puede ser media hora, una hora.
  • Horas de desconexión, como durante las comidas o cenas y en el momento de ir a dormir.
  • No llevar el móvil al colegio o instituto (en caso de necesitarlo, se recomienda darles móviles sin conexión a internet o que no tengan datos habilitados).
  • Navegar y usar redes sociales debe hacerse en zonas comunes de la casa, donde puedan ser supervisados por un adulto.
  • Si acceden a contenido que les hace sentir incómodos, deben informar sobre ello a un adulto de confianza.
  • Establecer consecuencias si vulneran o deshabilitan el control parental.

Educar en un uso responsable de las redes sociales

Finalmente, una de las medidas más importantes es educar a los menores en el uso responsable de las redes sociales; enseñarles y explicarles tanto los riesgos a los que están expuestos como cómo deben afrontarlos y qué pueden hacer cuando se encuentren en situaciones incómodas o que pueden poner en riesgo su seguridad y su privacidad o la de otros compañeros.

Se debe enseñar a los menores que acceder a determinados contenidos inadecuados para ellos puede tener consecuencias negativas para ellos y su entorno, que hay contenidos que son ilegales y que compartirlos con otros compañeros puede ser, en ocasiones, un delito con consecuencias legales, que algunos de esos contenidos son cebos para conseguir sus datos, robarles dinero (a ellos o sus padres), hacer que descarguen malware o ponerles en peligro (por ejemplo, al quedar físicamente con una persona que creen conocer en una red social, pero que es un completo desconocido).

Así mismo, los padres o tutores legales deben educarse también en el uso de las tecnologías de la información que hacen sus hijos y de cuáles son las redes sociales que más usan, para poder conocer mejor a qué riesgos se enfrentan y cuáles son las mejores medidas para prevenirlos y evitar el acceso a contenidos inadecuados en las redes sociales por parte de los menores.