Conoce Atico34 - Solicita presupuesto
EmpresaIgualdad

10 Medidas para prevenir el acoso sexual en el trabajo

La lucha y eliminación del acoso sexual en el trabajo comienza por prevenir cualquier conducta de acoso sexual en la empresa. La prevención del acoso sexual, que debe formar parte de cualquier plan de igualdad, es una obligación que todas las empresas, independientemente de su tamaño, deben llevar a cabo. En las siguientes líneas ofreceremos 10 medidas para prevenir el acoso sexual en el trabajo.

El acoso sexual en la empresa es un riesgo que podemos prevenir

Podríamos decir que con el acoso sexual en la empresa pasa lo mismo que con los riesgos laborales, se puede prevenir antes de que ocurra, tomando una serie de medidas con las que desterrar este tipo de conductas nocivas (y hasta delictivas) de nuestros centros de trabajo.

Como las lesiones y los accidentes laborales, el acoso sexual laboral tiene consecuencias, que pueden ser graves, en las personas que lo sufren y por ello, de la misma forma en que informamos y formamos a nuestra plantilla en materia de seguridad laboral, también debemos hacerlo sobre el acoso sexual, además de darles las herramientas necesarias para que ellos mismos puedan perseguirlo y denunciarlo.

En los siguientes puntos veremos cómo prevenir el acoso sexual en el trabajo a través de una serie de medidas que cualquier empresa puede implementar. Además, no está de más recordar que la elaboración del protocolo de prevención del acoso sexual y el acoso por razón de sexo es una obligación para todas las empresas, tal y como recoge el artículo 48 de la Ley Orgánica 3/2007.

10 medidas para prevenir el acoso sexual en el trabajo

Para poder prevenir el acoso sexual, lo primero es saber qué se entiende por acoso sexual, para ello, acudimos a la Ley de Igualdad, que lo define como:

Cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo.

Con esta definición en mente, os proponemos 10 medidas para prevenir el acoso sexual en vuestra empresa o centro de trabajo.

Cómo prevenir acoso sexual

Compromiso de la dirección

Siempre que hablamos de crear nuevas políticas o protocolos para la empresa, especialmente aquellos relacionados con la igualdad de género o los denominados criterios ESG, hablamos de la importancia que tiene que la dirección de la empresa haga público su compromiso con ello.

Con la prevención del acoso sexual en el trabajo ocurre lo mismo, la dirección de la empresa debe comprometerse en la lucha contra esta lacra, tanto dentro de la propia empresa como fuera de ella. Este compromiso puede publicarse en la página web corporativa, formar parte del plan de igualdad o del propio protocolo contra el acoso sexual, pero siempre debe hacerse público y darse a conocer a toda la plantilla.

Adoptar y hacer público el compromiso para perseguir cualquier tipo de conducta de acoso sexual, demuestra la posición de la dirección respecto al acoso sexual en el trabajo y que este será perseguido y castigado.

Identificación de conductas

Para saber cómo prevenir el acoso sexual, debemos saber identificar las conductas que se consideran como tales, que además, incluiremos en el protocolo de prevención del acoso sexual y daremos a conocer a todos los miembros de la empresa.

De la definición que hemos visto más arriba, podemos identificar diferentes conductas como manifestaciones de acoso sexual y que, por lo tanto, deben prohibirse dentro de la empresa:

  • Verbales:
    • Comentarios sexuales ofensivos o que pueden resultar obscenos sobre la apariencia física o la condición sexual de una persona.
    • Dirigirse a otras personas de formas denigrantes u obscenas
    • Comentarios humillantes o vejatorios para una persona por su condición sexual.
    • Invitaciones o intentos de concertar citas o encuentros sexuales.
    • Invitaciones, peticiones o demanda de favores sexuales relacionados con mejoras laborales, sean insinuadas o directas.
    • Insinuaciones o invitaciones para encuentros sexuales persistentes, aunque la persona objeto de las mismas ya haya dejado claro que son inoportunas y no deseadas.
  • No verbales:
    • Difundir imágenes o vídeos de contenido sexualmente explícito o sugestivo.
    • Realizar gestos obscenos ante la persona a la que se acosa.
  • Físicas:
    • Realizar contacto físico no deseado o solicitado de forma deliberada (como pueden ser roces intencionados).
    • Quedarse a solas innecesariamente o arrinconar a la persona acosada.
    • Forzar u obligar a otra persona a realizar conductas sexuales.

Incluir el acoso sexual como parte de los riesgos laborales

Las víctimas que sufren acoso sexual en el trabajo están expuestas a sufrir diferentes consecuencias, tanto físicas como psicológicas, lo que debería llevarnos a incluir el acoso sexual dentro del protocolo de prevención de los riesgos laborales, como un riesgo más que puede derivarse de la actividad laboral.

Esto podría ayudar, por un lado, a saber identificar las conductas que hemos visto en el apartado anterior, y, por otro lado, a saber cómo atender a una víctima de acoso sexual en el centro de trabajo, no solo cuando lo denuncia, sino antes, aprendiendo a detectar posibles señales de alarma (por ejemplo, un incremento de faltas de asistencia al trabajo).

Elaborar un protocolo o política de prevención del acoso sexual

El protocolo de prevención deberá recoger todas estas conductas consideradas acoso sexual (y aquellas más que juzgue conveniente incluir) y dejar claro que son conductas prohibidas y perseguidas por la empresa. Se trata, en cierto sentido, de elaborar un código de conducta en el que se recojan aquellos comportamientos considerados acoso sexual que no serán tolerados bajo ningún concepto por la empresa.

El protocolo debe contener también tanto el sistema de denuncia y resolución de la misma, como el régimen disciplinario a aplicar al acosador, una vez comprobada la veracidad de los hechos.

El protocolo para prevenir el acoso sexual debe tener como objetivo la erradicación de cualquier tipo de acoso sexual en la empresa, e incluso fuera de esta (por ejemplo, cuando el acoso proviene de clientes o proveedores con los que el personal pueda tener contacto).

Así mismo, fijará las obligaciones y derechos de todos los miembros de la empresa en post de prevenir el acoso sexual en la misma.

Plan de Igualdad para empresas

Implantar un canal de denuncias

Implantar un canal de denuncias es fundamental para poder perseguir el acoso sexual; por un lado, los empleados saben que disponen de un mecanismo adecuado para denunciar a su acosador, asegurando, además, su confidencialidad, y, por otro lado, todo el personal es consciente de que la empresa no tolerará estas conductas, atendiendo y dando cauce a las denuncias recibidas, a través de un organismo o comisión designado a tal efecto.

Aunque el canal de denuncias se empleará cuando el acoso ocurra, para poder ponerlo en conocimiento de la empresa, también podemos verlo como una forma de prevención del mismo, ya que indica, como hemos dicho, que el acoso sexual será perseguido e investigado por parte de la empresa y consecuentemente castigado.

Además, y como hemos visto arriba, no podemos olvidar que si la implementación de un protocolo de prevención del acoso sexual en el trabajo es obligatorio, también lo es la implementación del canal de denuncias (y esto es así para todas todo tipo de organizaciones, con independencia de su tamaño o número de trabajadores).

Establecer sanciones claras

Lo hemos mencionado con el protocolo de prevención del acoso sexual, se debe establecer un régimen sancionador claro para quienes cometan este tipo de actos. Y aplicarse cuando ocurran y la investigación de una denuncia por acoso sexual quede demostrada.

La sanción (siempre dentro de los límites que la ley y el Estatuto de los Trabajadores establecen) debe ir acorde a la gravedad del hecho, la duración en el tiempo y los daños causados a la víctima. Los casos más graves deberían significar el despido del acosador. Y en caso de que hubiera indicios de delito (tal como se establece en el Código Penal), denunciarlo ante las autoridades.

Crear un sistema de seguimiento, evaluación y reparación del daño

Como dijimos más arriba, el acoso sexual tiene consecuencias para las víctimas de que lo sufren, que pueden ser de muy diversa índole y pueden acaban incidiendo en su rendimiento laboral. Por ello, en el protocolo de para prevenir el acoso sexual debería incluirse un sistema de seguimiento, evaluación y reparación del daño causado a la víctima.

Es decir, una vez concluida la investigación de una denuncia y esclarecidos los hechos, el equipo o comisión o persona a la que se nombre responsable de ello, deberá realizar un seguimiento de la víctima, para comprobar si sufre algún tipo de secuela que deba ser atendida.

Además, también se debería reparar cualquier daño derivado del acoso, por ejemplo, si tuvo que pedir una excedencia para evitar a su acosador, compensar económicamente el salario que dejó de percibir durante ese tiempo o, si perdió una promoción por no cumplir con las «demandas de favores» de su acosador, considerarla para un ascenso.

Contar con personal capacitado para gestionar las denuncias internas de acoso sexual

Para asegurar que las denuncias por acoso sexual son gestionadas de manera adecuada y que las víctimas también reciben el trato y respeto que deben, es muy recomendable que el equipo, comisión o persona responsable del canal de denuncias y las investigaciones tengan formación en igualdad de género, de la misma forma que el equipo o comisión encargada de elaborar el protocolo de prevención del acoso sexual debe tener esos conocimientos y aplicar la perspectiva de género en el proceso.

En ese sentido, se puede capacitar a ese equipo o responsables a través de formación concreta y centrada en la materia y en la prevención del acoso sexual.

Formación y sensibilización de la plantilla

La formación y la sensibilización son las mejores herramientas para prevenir el acoso sexual en la empresa.

En muchas ocasiones, ciertas actitudes y comentarios que se pueden considerar como acoso sexual, no son vistas así por quienes las profieren o llevan a cabo (muchas veces entidades como bromas o comentarios sin importancia), por lo que enseñar a reconocer estos como conductas de acoso sexual es un paso importante para su erradicación.

La formación, sensibilización y concienciación contra el acoso sexual es algo que debe impartirse en todos los niveles de la empresa, desde la plantilla, pasando por los mandos medios hasta los propios directivos, ya que no podemos olvidar que no en pocas ocasiones, el acoso proviene de superiores hacia empleados o empleadas por debajo de su nivel jerárquico.

Esta formación, además, contribuirá a que otros que puedan ser testigos de estas conductas, las denuncien (no podemos olvidar que muchas veces las víctimas no se ven capaces de dar ese paso, por pensar que no tendrá apoyos y que la denuncia no irá a ningún lado) o ayuden a frenarlas. Luchar y prevenir el acoso sexual es cosa de todos.

Esta formación se puede impartir mediante jornadas, campañas de sensibilización, folletos o cualquier otro medio y puede incluir también la difusión del código de conducta respecto al acoso sexual en la empresa. Además, es recomendable que este tipo de formación se imparta al menos una vez al año.

Realizar campañas de prevención del acoso sexual

Aunque pueden formar parte de la sensibilización y concienciación de la que hablamos en el punto anterior, la realización de campañas de prevención del acoso sexual de manera periódica (una vez al año, por ejemplo), ayudará a promover la persecución y eliminación de estas conductas en la empresa, a poner de relieve que serán perseguidas y castigadas y dar a todos los miembros de la plantilla las herramientas necesarias para identificar este tipo de conductas y denunciarlas.

Además, estas campañas de prevención del acoso sexual pueden trascender la empresa y llevar el mensaje fuera de la misma, es decir, sensibilizar a todos los empleados de la importancia de perseguir, prevenir y denunciar cualquier tipo de acoso sexual, dentro o fuera del centro del trabajo.

En definitiva, prevenir el acoso sexual en la empresa pasa por identificar y comunicar qué conductas son consideradas como tales, perseguirlas, denunciarlas y castigarlas y por hacer que todos los miembros de la empresa se comprometan a ello.

¿Necesitas un presupuesto? Escríbenos o llámanos al 914 896 419

He leído y acepto la política de privacidad.