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Inteligencia artificial

Jurisprudencia sobre inteligencia artificial

La inteligencia artificial, aunque lleva desarrollándose desde 1950, no ha sido hasta la década más reciente en la que está experimentando un mayor desarrollo, pero sobre todo uso; modelos y sistemas de IA se utilizan en diferentes campos, ámbitos y sectores, en los que ya se empieza a sentir su impacto, del que podrán derivarse consecuencias tanto positivas como negativas para personas, empresas y otras entidades. Esas consecuencias negativas, cuando supongan una lesión de derechos o la comisión de un delito, llegarán a los tribunales y en los próximos años se irá desarrollando toda una jurisprudencia sobre inteligencia artificial que perfilará y desarrollará la normativa sobre IA.

En las siguientes líneas analizamos si podemos hablar ya de una jurisprudencia de la IA y qué esperar en el futuro.

¿Existe ya jurisprudencia sobre inteligencia artificial?

Sí, ya existe jurisprudencia sobre inteligencia artificial, aunque esta, por el momento, es escasa, dado el desarrollo y uso más reciente que está experimentando esta tecnología (recordemos que en España, la jurisprudencia se crea a través de sentencias emanadas del Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Justicia Europeo y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y en el caso de los tribunales españoles, siempre que sean varias sentencias iguales sobre un mismo asunto).

En concreto, podemos hablar de sentencias sobre inteligencia artificial y protección de datos y sobre inteligencia artificial y derechos de autor:

  • Sentencia del TJUE de 7 de diciembre de 2023 relativa a decisiones automatizadas: Esta sentencia clarifica el objetivo del artículo 22 del RGPD para proteger a los interesados de los riesgos específicos de las decisiones automatizadas, incluidos posibles efectos discriminatorios. En el caso de la sentencia, se trataba de la denegación de un crédito en base a un sistema de scoring y la denegación del derecho de acceso a los datos que hizo el demandante. De acuerdo al TJUE, si el resultado de una decisión automatizada puede afectar a la decisión de terceros (la entidad que daba los créditos no era la misma que hacía el scoring) y generar efectos jurídicos sobre el interesado, el interesado debe poder tener acceso a los datos personales usados para ese proceso de scoring. Aunque la sentencia no profundiza en la necesidad de transparencia de las decisiones automatizadas, sí que empieza a indicar el camino en esa dirección.
  • Sentencia del Tribunal de Distrito de los EE. UU. para el Distrito de Colombia – Acción Civil No. 22-1564 (BAH): Esta sentencia deniega el registro de los derechos de autor para las imágenes creadas por una máquina, cuyo algoritmo había sido creado por el demandante. Este tribunal aplica diversa jurisprudencia estadounidense sobre litigios de propiedad intelectual y las resoluciones de la propia Oficina de Copyright de EE. UU., en las que se recoge que solo las obras generadas por personas o con la intervención directa de personas, pueden ser registradas.
  • Resolución de la Beijing Internet Court en China: En sentido contrario a la sentencia de EE. UU., este tribunal sí reconoció la autoría de una imagen creada con inteligencia artificial generativa a la persona que propuso el prompt, que había demandado a un usuario por usar esa imagen con pequeñas modificaciones. Lo que el tribunal reconoce en su resolución es la autoría del prompt, es decir, la idea, descripción y esfuerzo dedicado a crear esa imagen mediante IA, instrucciones que fueron clave para la creación específica de esa imagen. Para el Tribunal esta es una contribución humana que debe protegerse bajo la Ley china de derechos de autor.

Cabe señalar que de las sentencias citadas, en España solo tendría efecto a la del TJUE, aunque conocer las tendencias de otros países puede empezar a dar pistas sobre cómo se irá legislando sobre IA en el futuro.

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Hacia un futuro en el que la jurisprudencia perfilará la regulación de la IA

Cómo hemos visto, aún no podemos hablar de que exista una extensa jurisprudencia sobre inteligencia artificial, no en vano estamos básicamente ante la infancia de esta tecnología, aun cuando lleva décadas en desarrollo, no ha sido hasta años recientes en que se han producido avances significativos, que han propiciado su llegada al gran público.

Por ello, a medida que empresas, organizaciones y personas usan esta tecnología, que todavía sigue desarrollándose y evolucionando, es de esperar que a medio y largo plazo, empiecen a aparecer sentencias sobre malos usos y abusos de la IA, así como sobre diferentes tipos de consecuencias, intencionales o no, que pueda tener en las personas y la sociedad.

Ya estamos empezando a ser testigos de algunos de los desafíos legales y éticos que trae consigo el desarrollo y uso de esta tecnología, como la relación entre la IA y la ciberseguridad (tanto para reforzarla como para vulnerarla, lo que dará lugar a sentencias relacionadas con delitos informáticos en los que la IA tendrá un papel clave), o el uso de la inteligencia artificial en el ámbito laboral (sobre cómo impactará el uso de sistemas de IA en los derechos de los trabajadores y posibles futuros litigios sobre ello), o, cómo hemos visto en el punto anterior, la relación entre IA y derechos de autor y protección datos.

Así mismo, de su regulación legal también se generará jurisprudencia, puesto que leyes específicas sobre IA, como la ley de inteligencia artificial, contemplan infracciones y sanciones para el mal uso de la IA, que inevitablemente acabarán llegando, al menos, algunas de ellas, a los juzgados. Así mismo, también se modificarán leyes existentes para dar cabida al uso de esta tecnología, es el caso, por ejemplo, del Código Penal español, que tipificará los deepfakes de carácter sexual como delito cuando entre en vigor la futura Ley de protección de menores en entornos digitales (aunque las imágenes pornográficas hechas con IA son delito ya, esto se recogerá explícitamente en el CP).

La inteligencia artificial tiene peligros, tanto intencionales como no intencionales, previstos e imprevistos, que la jurisprudencia sobre IA ayudará a juzgar y castigar de manera coherente. La jurisprudencia sobre IA desarrollará, en base a la interpretación de las leyes hecha por jueces y tribunales, la aplicación de la ley en este ámbito.

IA y jurisprudencia ¿de qué otras formas se relacionan?

Aparte de convertirse en el corpus de referencia sobre delitos, malos usos y abusos de la IA, la jurisprudencia y la inteligencia artificial se relacionan de otra forma, y esta es cómo la IA puede usarse para buscar y analizar jurisprudencia.

La implementación de herramientas de IA en los despachos de abogados e incluso en la Administración de Justicia, facilitará (o ese es su objetivo) la búsqueda y el análisis de la jurisprudencia existente en diferentes ámbitos y casos, de manera que resultará más fácil y rápido encontrar referencias a aquellos casos que han sentado jurisprudencia y analizarlos para extraer conclusiones que puedan ayudar en la preparación de casos, argumentaciones e incluso en el dictado de sentencias.

En conclusión, todavía es pronto para hablar de jurisprudencia sobre inteligencia artificial, pero en los próximos años, cuando los posibles problemas y malos usos de la IA lleguen a los tribunales y la regulación vaya siendo más clara, veremos cómo se crea esta jurisprudencia que servirá para perfilar y desarrollar de forma práctica su regulación legal.