No son pocos los artículos sobre protección de datos en que hemos mencionado los conceptos de confidencialidad, integridad y disponibilidad, muchas veces de pasada y sin detenernos realmente a explicar más detalladamente qué es y qué entraña cada uno de ellos. Por ello, en este artículo le vamos a poner solución y ver en qué consisten la confidencialidad, integridad y disponibilidad, comúnmente denominadas como la tríada CID o la tríada de la ciberseguridad.
Contenido del artículo
¿Qué es la tríada CID?
La tríada CID, confidencialidad, integridad y disponibilidad, son los tres pilares fundamentales sobre los que se debe asentar cualquier sistema de gestión de seguridad de la información (SGSI), por lo que es habitual que se los nombre cuando se habla de protección de datos y/o ciberseguridad.
Las políticas y procedimientos de un SGSI deben ser capaces de garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información. Muchas veces aparecen junto a la confidencialidad, integridad y disponibilidad, la autenticidad y la trazabilidad, puesto que la autenticidad de la información está relacionada con la integridad y la trazabilidad en parte con todos ellos (permite seguir el movimiento de los actos y las acciones relacionados con ellos, como quién accedió a qué archivo en una determinada hora y lo modificó o movió). Pero en este artículo nos vamos a centrar en esos tres atributos clave.
Cabe señalar que, si bien lo ideal es poder garantizar al mismo nivel la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información o los datos, lo cierto es que generalmente no es posible, es decir, en ocasiones, para poder asegurar que todos los usuarios autorizados pueden acceder fácilmente a los datos (disponibilidad), es necesario adoptar sistemas que sean capaces de usar sin muchas complicaciones, lo que implica sacrificar, en parte, la protección de la confidencialidad y la integridad.
Por lo tanto, una buena gestión de la seguridad de la información pasa por determinar cuándo es más conveniente aplicar el principio de integridad y confidencialidad sobre el de disponibilidad y viceversa, algo que dependerá, fundamentalmente, del tipo de información que maneje la empresa.
Confidencialidad
La confidencialidad es la capacidad de mantener secretos la información y datos de una entidad, por lo tanto, consiste en limitar el acceso a los mismos solo a los usuarios autorizados, de manera que nadie más pueda verlos.
No toda la información de una empresa tiene el mismo grado de confidencialidad, de hecho, habrá información que será de conocimiento público. Sin embargo, es fundamental determinar cuál es la información a la que no puede acceder todo el mundo, a quiénes se les va a dar acceso a ella y si habrá o no diferentes niveles de acceso.
Generalmente, lo que determina el grado de confidencialidad de la información es:
- El valor que tiene la información para la propia empresa; por ejemplo, una patente o una receta secreta son tipos de información confidencial a la que muy pocas personas tendrán acceso.
- El valor que tiene la información para terceros; es el caso de los socios comerciales o determinados clientes, cuya información compartida con la empresa quieren que permanezca confidencial.
- Leyes y normas que regulan la confidencialidad de cierta información, como, por ejemplo, la Ley de Protección de Datos, que establece que se debe garantizar la confidencialidad de los datos personales que se tratan en una empresa.
La confidencialidad de la información debe poder garantizarse en cada uno de sus estados, es decir, cuando los datos están en reposo, en movimiento o en uso.
Cabe señalar que en protección de datos no solo hablamos de la confidencialidad informática, sino también de la confidencialidad en documentos físicos.
Integridad
La integridad de la información es la capacidad para proteger la exactitud y corrección de los datos, es decir, la capacidad para evitar que los datos sean alterados, modificados o corrompidos de manera intencional por actores no autorizados, o no intencional, es decir, por un error de los usuarios autorizados o cualquier otro incidente de origen no malicioso.
La integridad de los datos, al igual que la confidencialidad, debe poder mantenerse en cada uno de los estados en los que se encuentren los datos, puesto que estos podrían ser alterados tanto cuando están en reposo como cuando están siendo usados o en tránsito.
Así mismo, cabe señalar que los datos pueden perder su integridad sin necesidad de perder su confidencialidad, es decir, que es posible modificar determinados datos sin que quien lo hace pueda acceder a la información que contienen.
Disponibilidad
La disponibilidad de la información es la capacidad de acceder a la información cuando se necesite, sin interrupciones y sin excesivas complicaciones. Si la disponibilidad de la información se ve comprometida, habrá tareas que no se podrán realizar y, en determinados casos, incluso podría suponer la interrupción completa de la actividad o el servicio.
Así mismo, también es posible atacar la disponibilidad sin comprometer la confidencialidad de los datos y/o su integridad.
Como con los otros dos atributos, los datos deben estar disponibles en sus tres estados.
En ocasiones, cómo vimos en el ejemplo más arriba, asegurar la disponibilidad de la información, puede implicar, en parte, aplicar medidas que afecten a la seguridad, integridad y confidencialidad de los datos. Por ello es fundamental adoptar medidas y políticas de seguridad de la información que equilibren estos tres atributos, siempre teniendo presentes los riesgos y amenazas que afectan a cada uno de ellos.

Ejemplos de la tríada CID
Veamos algunos ejemplos de la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información:
- En una empresa, cuando se limita el acceso a la base de datos de los clientes solo a aquel personal que necesita operar con ellos, empleando un sistema de roles y acceso por contraseña, se están aplicando los elementos de confidencialidad (solo pueden acceder a los datos el personal autorizado), integridad (solo el personal autorizado para ello puede modificar las bases de datos) y disponibilidad (siempre que se hayan aplicado las medidas de seguridad necesaria para garantizar el acceso a los datos y su empleo).
- Los acuerdos de confidencialidad de los empleados son una de las medidas empleadas para garantizar que estos no divulgan información confidencial.
- Las cuentas protegidas por contraseñas refuerzan la integridad de la información.
- Aplicar medidas de ciberseguridad y protección contra ciberataques contribuyen a asegurar la disponibilidad de la información.
- Hacer copias de seguridad regulares garantizan tanto la integridad como la disponibilidad de la información en caso de pérdidas, robos o bloqueo.
Medidas para garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad informática
Garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información es tarea de las empresas y para ello pueden recurrir a diferentes medidas de seguridad, tanto técnicas como organizativas. Muchas de esas medidas las hemos tratado en diferentes artículos publicados en este blog, pero recordaremos algunas de las más usadas en cualquier plan de seguridad de la información:
Entre las medidas de seguridad para garantizar la confidencialidad tenemos:
- Controles de acceso, tanto a las instalaciones, como a los equipos y a la propia información.
- Uso de contraseñas seguras.
- Niveles de acceso basados en roles, es decir, limitar el acceso a quienes realmente necesitan usar la información para el desarrollo de sus tareas.
- Cifrado de datos.
Respecto a las medidas que se pueden aplicar para garantizar la integridad de la información, tanto la integridad informática como la integridad física:
- Usar diferentes tipos de firma electrónica, para garantizar que un archivo no ha sido alterado, así como el no repudio (aquí te explicamos cómo tener una firma electrónica).
- Empleo de controles de acceso y trazabilidad de los accesos.
- Almacenamiento de información en soportes seguros y, si es posible, en diferentes localizaciones.
- Tener una política de copias de seguridad.
- Sistemas de detección de intrusos.
- Funciones de hash criptográficos y sumas de verificación.
En cuanto a las medidas de seguridad para garantizar la disponibilidad, destacamos:
- Redundancia de sistemas críticos.
- Plan de recuperación ante desastres.
- Tener copias de seguridad y seguir la regla 3, 2, 1 (tres copias, en dos soportes o medios diferentes y una de ellas almacenada en una ubicación alternativa).
- Contar con una infraestructura de hardware y red que soporte momentos de alta demanda.
- Sistemas de prevención de ataques DDoS y ransomware.
- Plan de continuidad de negocio.
Esas son solo algunas de las medidas que una empresa puede implantar para garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información.
Pero, sin duda, una de las mejores herramientas para diseñar y adoptar estas medidas de seguridad para garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información, es la norma ISO 27001, que es el estándar internacional para la planificación, implantación, verificación y control de un SGSI.
La importancia de la tríada de la ciberseguridad
Finalmente, no podemos cerrar este artículo sin mencionar la importancia que para la protección de datos tienen la confidencialidad, integridad y disponibilidad.
El RGPD y la LOPDGDD establecen normas y obligaciones para evitar que empresas y otras entidades vulneren la privacidad de las personas, a través del uso y explotación de sus datos personales, además de evitar que debido a una mala gestión de los mismos, esos datos queden expuestos y, como consecuencia, los derechos y libertades fundamentales de los interesados se vean afectados en mayor o menor medida de manera negativa.
Para lograr esos objetivos, las empresas y otras entidades deben recurrir, precisamente, a la implantación de medidas de seguridad técnicas y organizativas cuyo fin es, precisamente, garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos personales que tratan en el desarrollo de su actividad.
Es decir, deben evitar que actores no autorizados accedan a los datos personales de sus clientes y/o empleados (confidencialidad). Que no se alteren los datos que manejan o conservan en sus bases de datos personales, lo que podría causar algún tipo de perjuicio a sus titulares (integridad). Y para que la empresa o entidad pueda desarrollar parte de sus actividades, los empleados autorizados para ello, deben poder acceder a los datos de clientes y/o empleados, además, en algunos casos, los clientes o usuarios también deberán poder acceder la información que proporciona la empresa o entidad como parte de su servicio (disponibilidad).
En Atico34 te ayudamos a gestionar la protección de datos de tu negocio y a implantar las medidas de seguridad más adecuadas para que puedas garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos. No lo dudes y ponte en contacto con nosotros para pedir más información.
