El Digital Trust o confianza digital es un concepto del que cada vez oímos más hablar y que tiene una gran relevancia en el mundo digital, especialmente a medida que se desarrolla la tecnología basada en inteligencia artificial. En las siguientes líneas explicaremos qué es el Digital Trust y por qué es cada vez más importante para los usuarios.
Contenido del artículo
¿Qué es el Digital Trust?
El Digital Trust es el nivel de confianza que los usuarios tienen en la seguridad, privacidad y autenticidad de las interacciones y transacciones que hacen en entornos digitales. Esta confianza se basa en la adecuada gestión de los datos y la protección de la información personal por parte de las empresas y entidades con las que interactúan a través del empleo de sistemas seguros y fiables.
Por lo tanto, la confianza digital la generan las empresas al implementar medidas que garantizan la seguridad y privacidad de los datos, que estos serán tratados de acuerdo a la política de privacidad y los términos y condiciones acordados, aplicando las medidas necesarias para evitar malos usos y abusos y que garanticen su confidencialidad e integridad.
El Digital Trust es un concepto que ha ido cobrando mayor relevancia a medida que el mundo digital se ha ido desarrollando y cada vez se realizan más interacciones y transacciones a través de él. Es posible que muchos usuarios no hayan oído hablar de la confianza digital, pero que ya la demanden en sus operaciones diarias, por ejemplo, al realizar una compra online que garantice la seguridad de nuestros datos y nuestro dinero.
¿Por qué es importante la confianza digital en internet?
La confianza digital es clave para el éxito de las operaciones online, para mantener la reputación de la empresa y la confianza de los usuarios.
La confianza digital en internet es importante porque es el pilar sobre el que se construyen y desarrollan las interacciones y transacciones en el mundo digital. Si los usuarios no confían en las empresas y otras entidades del mundo digital, no compartirán información personal con ellas, ni realizarán compras ni contratarán o se suscribirán servicios online, lo que en la práctica podría estancar el crecimiento de las empresas, así como del desarrollo y la innovación en tecnologías digitales.
En un entorno donde los ciberataques siguen aumentando y son una amenaza cada vez más constante para la seguridad y privacidad de los usuarios, generar y mantener la confianza digital de estos es clave para atraerlos y retenerlos. Por ejemplo, ser víctimas de intentos de phishing continuos, puede hacer que los usuarios o clientes pierdan la confianza en aquellas empresas o entidades a las que confían sus datos, responsables de protegerlos ante pérdidas y filtraciones, que suelen ser el origen de esos ataques de phishing (que con la llegada y desarrollo de la inteligencia artificial para fines maliciosos, como WormGPT y FraudGTP, se vuelven cada vez más sofisticados y difíciles de detectar). Perder la confianza de los usuarios o clientes, se suele traducir en perder a esos usuarios y clientes.
Mantener el Digital Trust es, por lo tanto, fundamental para cualquier empresa o entidad que no quiera perder usuarios o clientes, incluso empleados, porque la confianza digital también abarca la gestión de la información personal de estos.
Las empresas y entidades que invierten en aplicar medidas y gestionar la confianza digital más allá de cumplir con requisitos legales (como la protección de datos personales), son también empresas que aumentan su potencial de crecimiento, de acuerdo a un informe de McKinsey, ya que los consumidores están cada vez más concienciados con la transparencia respecto a la protección de datos y a la gobernanza en la IA y es algo que cada vez demandan más.
Conocer la política de privacidad y la política de IA se está convirtiendo en un factor determinante para muchos consumidores a la hora de realizar sus interacciones y transacciones online. Es más, de acuerdo a este informe de McKinsey, muchos consumidores dejarían de ser clientes de una empresa, si descubren que esta no protege de manera eficaz y eficiente sus datos.
Por lo tanto, el Digital Trust es clave para que las empresas puedan seguir manteniendo su nivel de beneficios (o aumentarlos), al retener a sus usuarios o clientes y atraer nuevos. Para muchos consumidores ya no solo se trata de la calidad de un producto o servicio, sino también del nivel de seguridad y transparencia de estas empresas respecto a cómo gestionan y protegen nuestros datos y cómo y para qué usan la inteligencia artificial.
Así mismo, el Digital Trust es fundamental para el crecimiento económico y la innovación tecnológica en general. Atraer y retener a los usuarios no solo supone un beneficio para las empresas, sino que también beneficia a la economía digital en su conjunto. Si los usuarios no confían en las tecnologías emergentes, su adopción será más lenta, lo que afectará de forma negativa al progreso, la inversión y la competitividad a nivel general.
¿De quién depende la confianza digital?
La confianza digital depende en gran medida de las empresas y organizaciones que tratan con datos personales, son estas las que deben adoptar y aplicar las medidas de seguridad necesarias para garantizar la confidencialidad e integridad de la información personal que los consumidores les confían a la hora de realizar interacciones y transacciones con ellos.
Pero los propios consumidores son también, en parte, responsables de mantener el Digital Trust. Los consumidores deben familiarizarse con este concepto y saber qué obligaciones y derechos genera, saber qué medidas de seguridad y transparencia son exigibles a empresas y organizaciones que operan en el mundo digital, qué leyes están obligadas a cumplir en este ámbito. De esta forma, los consumidores podrán saber si una web, tienda online, producto digital o sistema de IA son realmente confiables y qué mínimos deben cumplir en cuanto a seguridad para mantener esa confiabilidad. Así mismo, les resultará más fácil detectar fraudes o estafas online y evitarlas.

Medidas para implementar el Digital Trust en la empresa
Existen diferentes medidas que se pueden adoptar y aplicar para implementar y promover el Digital Trust en la empresa, muchas de ellas relacionadas con el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos, puesto que, cómo hemos señalado, la confianza digital depende en gran medida del respeto y la protección de la privacidad de los consumidores. De manera que, entre las medidas que pueden adoptarse en la empresa destacamos las siguientes:
- Aplicar el cifrado de datos para proteger la información confidencial, incluidos los datos personales de los consumidores, ya estén en tránsito o en reposo.
- Implementar la autenticación multifactor como una opción de seguridad para los usuarios o clientes y como una obligación para los empleados.
- Actualizar y parchear software y hardware de manera regular y siempre que haya disponible una actualización de seguridad.
- Realizar auditoría de seguridad y protección de datos de manera periódica y siempre que se haya producido un incidente de seguridad.
- Elaborar y publicar una política de privacidad o protección de datos clara y comprensible para los usuarios.
- Capacitar y formar a todo el personal en ciberseguridad, esta formación debe ser continua.
- Implementar soluciones de IAM (gestión de identidades y acceso) para controlar y monitorear quién tiene acceso a qué información dentro de la empresa, para minimizar el riesgo de accesos no autorizados y poder detectarlos antes.
- Utilizar herramientas y soluciones de monitoreo y detección de amenazas avanzadas, incluso basadas en IA, para identificar actividades sospechosas y responder rápidamente ante incidentes de seguridad.
- Elaborar y tener implementados planes de respuesta ante incidentes que detallen qué procedimientos deben seguir en caso de una brecha de seguridad, asegurando así una respuesta rápida y efectiva, capaz de minimizar tanto el impacto de la brecha para la empresa y los clientes como el tiempo de inactividad.
- Asegurar el cumplimiento normativo en protección de datos y otras normas de seguridad que sean de aplicación para las transacciones online, así como certificarse en estándares de seguridad reconocidos.
El Digital Trust será un derecho en 2026
Adoptar y aplicar medidas que garanticen el Digital Trust es cada vez más importante para las empresas, tanto por ser un requisito legal como porque es algo cada vez más demandado por los consumidores, especialmente tras la irrupción de la IA y los riesgos que esta supone para su privacidad, así como el aumento de los ciberataques en los últimos años.
Es por ello que el Digital Trust será un derecho para los ciudadanos europeos a partir de 2026, cuando la Ley de inteligencia artificial entre en vigor. Esta ley obligará a las empresas que desarrollen y/o utilicen sistemas de IA a adoptar medidas que minimicen los riesgos relativos a la opacidad, el sesgo y la automatización de la toma de decisiones, para generar confianza en los usuarios.
Además, los sistemas de IA considerados de alto riesgo que utilizan datos para su entrenamiento, deberán aplicar las medidas de gobernanza de datos contempladas en el artículo 10 de esta ley.
Así mismo, prohibirá el uso de sistemas de IA calificados como de riesgo inaceptable, como son las calificaciones sociales basadas en IA por parte de autoridades públicas, los sistemas que evalúan la fiabilidad de las personas en función de su comportamiento social en diferentes contextos o los sistemas de identificación biométrica remota en tiempo real en espacios públicos para aplicación de la ley (salvo excepciones limitadas).
En definitiva, el Digital Trust es fundamental para que no solo las empresas puedan mantener sus beneficios y crecer, sino también para el avance y desarrollo de las tecnologías emergentes. Sin confianza digital no habría uso ni consumo y el desarrollo del mundo digital se estancaría. Generar y mantener la confianza digital depende de empresas y organizaciones, así como de los propios consumidores, que son quienes deben demandarla.
